Una
vez en el interior, sustrajeron dos computadores y joyas, todo avaluado en
alrededor de 500 mil pesos. Por disposición de la fiscal de turno, Rina Blanco,
concurrió al lugar personal del Laboratorio de Criminalística de Carabineros,
que realizó el levantamiento de evidencia y habrían encontrado huellas
dactilares de los presuntos autores del delito.