José Currieco, sobrino de Rosamel Currieco Rogel, se encuentra acongojado luego que transcurrieran dos semanas desde que vieran por última vez a su familiar de 78 años.
Ayer llegó hasta las dependencias de Diario El Pingüino, justo en el instante que una auditora de Pingüino Radio informaba que en su casa había un adulto mayor que decía estar extraviado, por lo que un equipo de nuestro medio concurrió junto a él hasta la Población Fitz Roy para verificar la situación. Acto seguido, contactamos a la PDI para que también despache una unidad de la Brigada de Homicidios hasta el inmueble de calle Los Nogales, donde la mujer trasladó al adulto mayor que manifestó estar perdido.
Al llegar al lugar con el sobrino, éste descartó que fuera su tío. Se trataba de otro adulto mayor, que se había desorientado cuando salió a pagar la cuenta de gas, no pudiendo retornar a la casa. El propio personal de la PDI se haría cargo de él.
José, en conversación con nuestro medio, manifestó que “es realmente extraño todo lo que está pasando, a él le gustaba salir a caminar, pero me parece extraño que nadie lo haya visto, si se fue tiene que haber sido caminando. Él trabajó toda su vida en el campo, siempre caminaba y es algo que le encantaba hacer”.
Consultado sobre lo que cree, dijo que “cuando pasó el primer día lo empezamos a buscar de inmediato, mi papá, la Catherine (hija del desaparecido) y, lamentablemente, no encontramos nada. Ese día y al día siguiente hubo lluvia y no sé si recuerdan ese domingo, pero las temperaturas seguían bajas, hizo mucho frío y si se cayó por ahí le debe haber pasado algo malo, realmente las esperanzas de encontrarlo y que esté bien aún están, pero cada día que pasa se hace más dificil”.
Uno de los más preocupados es el padre de José, hermano del desaparecido, quien pese a su avanzada edad ha salido constantemente en busca de su hermano. “Mi papá ha estado todos los días y todo el día buscando, él es como cuatro años menor que mi tío, pero ha estado en la calle. Cuando nos avisaron que la PDI empezaba a investigar decidimos descansar un día, él no quería, pero era necesario, aparte del cansansio físico también esto te afecta emocionalmente. Quizás mi tío vivía solo, pero es porque él quería, nosotros siempre nos preocupamos por él, cuando empezó con el tema del alzhéimer nosotros lo ayudamos, mi papá lo llevó a su casa, pero él se enojaba, quería volver, y le tuvimos que construir un ranchito.
Nosotros le llevamos comida, mi papá lo iba a buscar para que lo bañe, la Catherine le compraba sus cosas, pero a él no le gustaba compartir, fue una persona que siempre ha estado sola”, puntualizó.
Lo unico que espera es que aparezca pronto, para lo cual seguirán buscando y pidiendo el apoyo de la comunidad.