Hasta
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas fue trasladado ayer un joven de
18 años, quien protagonizó una amplia persecución policial por
diferentes calles de Punta Arenas.
Entre
los antecedentes que dio a conocer ayer en la audiencia la fiscal Rina
Blanco, señaló que alrededor de las 23 horas del martes 17 de julio, el
imputado identificado como Braian Calderón González, a bordo de su
vehículo circulaba por el sector sur de Punta Arenas.
En ese contexto,
personal de Carabineros realizaba un patrullaje y al llegar a la esquina
de las calles Eusebio Lillo con Ramón Carnicer, se percataron de un
automóvil blanco no se detuvo ante un signo Pare en dicha intersección,
donde intentó colisionar al vehículo policial al intentar ser
fiscalizado, por lo que comenzó una persecución luego que el imputado se
da a la fuga.
A
pesar que era seguido y Carabineros le realizaba las señales
correspondientes para que se detenga, el conductor siguió con su marcha
hasta llegar a calle Isla Navarino donde realizó un viraje no permitido
quedando de frente al móvil policial, donde uno de los funcionarios de
Carabineros le pide que se entregue, no obstante, el imputado desciende
de su vehículo con un destornillador en mano con el que – según lo
señalado en la audiencia – se le abalanzó sobre el carabinero gritándole
que lo iba a matar.
En esos precisos momentos intervino el otro
funcionario de Carabineros logrando la detención del imputado.
Con
estos antecedentes, al imputado se le formalizó por los delitos de
amenazas a funcionario de Carabineros en acto de servicio y atentado
contra la autoridad.
El
joven conductor recuperó su libertad, pero quedó con las medidas
cautelares de la prohibición de acercarse a la víctima (uno de los
funcionarios de Carabineros). Además de arraigo regional, mientras el
plazo para el cierre de la investigación se fijó en dos meses.