A cumplir prisión preventiva fue enviada ayer una persona detenida la noche del jueves, luego de que se produjeran enfrentamientos entre encapuchados y Carabineros en las manifestaciones estudiantiles registradas a las afueras de la Universidad de Magallanes, en Avenida Bulnes.
Según expresó el fiscal Felipe Aguirre, se solicitó la medida privativa de libertad por la gravedad del delito. “Los testimonios de Carabineros fueron bastante claros, ellos identifican a esta persona como uno de aquellos que lanzaba bombas incendiarias, lo que motivó a proceder a su detención. A través de un registro fotográfico se comprobó que las vestimentas eran las mismas que aparecen en una grabación que se aportaron a la investigación como medio de prueba. La prisión preventiva se fundamenta en que esta ley establece penas gravosas en un imputado que incurra en ellas, además de una pena que no es menor, que va de los tres años y un día a los cinco años de cárcel. Considerando además que este imputado tiene una condena por hurto y ya está siendo favorecido con una pena sustitutiva, se decretó la medida solicitada”.
Formalización
En la audiencia de control de detención y formalización de la investigación, el fiscal Felipe Aguirre dio a conocer que los hechos ocurrieron alrededor de las 20 horas del jueves 9 de junio, en circunstancias que personal de Carabineros concurrió a las cercanías de la Universidad de Magallanes por motivos de una movilización estudiantil. En el lugar se encontraron con un grupo de encapuchados que realizaban barricadas en las afueras del recinto estudiantil alterando el orden público y arrojando elementos contundentes. En esos momentos personal policial comenzó a ser atacado con diferentes elementos, entre ellos bombas molotov, advirtiendo la presencia del imputado Alfredo Gonzalo De la Cruz Cid, de 20 años, quien vestía prendas llamativas, entre ellas una chaqueta naranja y pantalones tipo militar, quien es observado que arroja estos artefactos incendiarios hacia la vía pública y en dirección donde se encontraba apostado el personal policial, quienes logran su detención, a pesar que el imputado intentó huir escalando un cerco, mientras el grupo de encapuchados continuaba con el ataque con las bombas molotov. Al momento de la detención, el imputado intentó desprenderse de otro elemento incendiario que portaba entre sus ropas, lo que fue advertido por los Carabineros, elemento que también fue entregado a la Fiscalía como evidencia.
Con estos antecedentes, se formalizó al imputado por infracción a Ley de Control de Armas, como autor de quien arroje elementos explosivos desde o hacia la vía pública cuyos artefactos incendiarios cuyos componentes son pequeñas cantidades de combustibles con poder expansivo.
Se indicó en la audiencia que entre la evidencia se encuentra una botella de vidrio con un paño humedecido con acelerante, además de imágenes captadas por una grabación de los propios Carabineros que se ve el momento que el imputado arrojaba las bombas molotov, mientras se encontraba encapuchado, pero con las vestimentas que todos los testigos coincidieron con la llamativa chaqueta naranja y pantalones militares. El fiscal Aguirre agregó que los otros involucrados no pasaron a control de detención, pero continuará la investigación para determinar sus responsabilidades.
En la audiencia se agregó que el año 2015 fue condenado a una pena de 541 días de presidio con el beneficio de remisión condicional, por lo que el imputado arriesga una pena de manera efectiva. A pesar que el abogado defensor, José Miguel Navarrete, se opuso a la medida privativa de libertad, el juez Juan Villa accedió a la prisión preventiva. Se fijó un plazo de 80 días para el cierre de la investigación.