Desde
la sede de la Policía de Investigaciones (PDI), los hermanos Uver y
José Alomia Riascos y su primo Eider Riascos Grueso se turnaban el
celular para seguir la formalización en su contra.
El
trío fue detenido por presuntamente ingresar a la región casi 3
millones de clorhidrato de cocaína, una mercancía avaluada en 60
millones de pesos y que fue hallada en una encomienda proveniente del
norte del país.
Cuando
concluía la audiencia, el juez Ricardo Larenas determinó que los tres
cumpliesen con prisión preventiva. “La Ley 20.000 se le entrega al
legislador para protegernos de este mar de delincuencia respecto del
tráfico ilícito de drogas y su malestar no solo para el adicto, sino que
para todo su entorno”, dijo el juez.
Interferencias telefónicas
A
fines del año pasado, la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen
Organizado (Brianco) de la PDI intervino el celular de los hermanos Uver
y José Alomia Riascos. Sospechaban de ellos por su vínculo con otros
formalizados por tráfico de drogas.
En
enero, un número telefónico se hizo recurrente en el tráfico de
llamadas de ambos imputados: el de su primo, Riascos Grueso. Al detectar
que se estaba coordinado la llegada de cocaína a la región, la PDI
también intervino su celular.
En
las conversaciones telefónicas, uno de los hermanos Alomia le solicitó a
Riascos Grueso que entregase su identidad para recibir una encomienda
con la mercancía.
Según
la declaración del primo, él trabajaba en las pesqueras y se encontraba
cesante, por lo que accedió a asociarse con sus familiares y vender
drogas. Finalmente, facilitó la entrega de su nombre para recibir la
encomienda.
Gracias
a las escuchas, la PDI ya estaba alertada del despacho. El 1 de
febrero, concurren a la sucursal de Starken en calle Ovejeros con la
unidad canina.
Ahí,
los canes detectaron el paquete a nombre de Riascos Grueso, que
contenía un televisor. Al desarmar el objeto, descubrieron 4 bloques con
3 kilos de cocaína envueltos en papel plástico.
Con
la droga interceptada y una autorización judicial, la brigada
antinarcóticos se separó en tres equipos y detuvo a todos los imputados.
En sus domicilios, se incautaron las especies que podrían servir para
la investigación: 25 gramos de cocaína, 6 celulares, casi 500 mil pesos y
libretas de contabilidad.
En
las casas de los hermanos Alomia Riascos se encontraron dos televisores
desarmados. Uno de ellos tenía una etiqueta de encomienda que databa de
noviembre pasado. Según la fiscalía, esto podría ser la evidencia de un
anterior ingreso de drogas a la región.
Un peligro para la sociedad
La
fiscalía formalizó a los 3 imputados por el delito de tráfico de
drogas. Además, solicitaron la medida cautelar de prisión preventiva,
pues la pena asignada ilícito ya era un argumento suficiente para que
estuvieran tras las rejas mientras dure la investigación.
“La
libertad de ellos constituye un peligro para la seguridad de la
sociedad. Es un hecho grave por la cantidad de droga incautada y a que
el clorhidrato de cocaína es una sustancia altamente tóxica”, dijo el
fiscal Manuel Soto.
La
defensa de los imputados fue separada. El abogado Julio Toledo solicitó
que sus representados, los hermanos Alomia, tuviesen una medida
cautelar de menor intensidad. “Ambos están amparados en su presunción de
inocencia”, dijo.
El
defensor del primo Riascos Grueso, Leonardo Vallejos, señaló que su
representado jamás manifestó intenciones de traficar la droga incautada.
Además, negó que participase en la coordinación del envío de la
encomienda.
Finalmente,
el magistrado Larenas se inclinó por la posición de la fiscalía.
Determinó que, mientras duren los 90 días de investigación, los tres
imputados estén recluidos en la cárcel de Punta Arenas.
El cuarto imputado
En
la calle Maggiorio Borgatello, Yoner Rentería Rodríguez se habría
dirigido a un vehículo y hecho una rápida transacción de drogas.
La
fortuna no estuvo de su lado, pues ignoraba que la PDI patrullaba
intensamente esa misma calle mientras esperaba la llegada de Riascos
Grueso para detenerlo. Al detectar “el pasamanos”, la policía lo
aprehendió por microtráfico.
Al
igual que los otros imputados, Rentería Rodríguez fue imputado. El
tribunal determinó que quedase con arresto domiciliario nocturno y la
prohibición de abandonar la región.