El
accidente produjo que se formara gran congestión vehicular en toda la
avenida que bordea el Estrecho de Magallanes, creando estrés entre
automovilistas.
Para
contribuir a destrabar esta situación, dos de los autos chocados fueron
desplazados a un costado, al sector de estacionamientos. Sin embargo,
el tercero, que resultó con mayores daños -parachoque completamente
destruido-, producto de esto mismo no pudo ser movido de su lugar de
impacto.
El hecho se
enmarca en una jornada de singular poca visibilidad, en la que fueron
reportados hasta 4 accidentes viales de distinta índole en variados
puntos de la ciudad.
La
situación meteorológica, en donde se registraron continuas lluvias e
incluso nevazones en puntos más altos de la ciudad, contribuyeron a la
propagación de más accidentes.