Un delito, lamentablemente, recurrente

Todos los meses se conocen de varios casos que se tipifican dentro de este tipo de delitos: violaciones, abusos sexuales, estupro y las llamadas ofensas a la moral y las buenas costumbres.
Sin ir más allá, en la edición de ayer de Diario El Pingüino, se conoció de la denuncia de una madre, quien permanece aterrorizada por el constante acoso que sufren sus dos hijas, también de 14 años, las que además han sido agredidas por un sujeto que el sábado protagonizó un incidente en el estadio fiscal de Punta Arenas.
Esta persona fue observada cuando grababa a jóvenes atletas, en el sector de baños, entre ellas las mencionadas hermanas, siendo perseguido y reducido por un grupo de deportistas y profesores.
Fue en ese momento cuando las adolescentes identificaron a esta personas como el sujeto que las viene siguiendo desde hace algunos días, incluso llegando hasta los alrededores de su domicilio.
De acuerdo al relato de la madre, a una de ellas le efectuó tocaciones, en la vía pública, mientras a la otra la ha abordado para proferirle insultos y proposiciones indecentes.
El sujeto compareció el fin de semana en el Juzgado de Garantía, siendo formalizado por amenazas en contra de quienes lo aprehendieron, recuperando su libertad de inmediato.
Mientras se conoce de estos dos casos, ayer se inició un juico en el Tribunal Oral en lo Penal por el delito de abuso sexual en contra de una niña de 12 años (detalles en página 2), hecho ocurrido en 2012 en Punta Arenas.
Para el acusado se está solicitando una pena de seis años de cárcel.

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