Ayer, en dependencias de la Subcomisaría de Río Seco, funcionarios de Carabineros recibieron al propietario de los cinco vacunos que fueron faenados, el que se trasladó hasta el lugar en compañía de una veterinaria para determinar si los animales presentaban heridas con proyectil de bala.
La experta, con una maquina cortadora de pelo, efectuó las primeras diligencias, sin que estas arrojaran presencia de impactos de bala.
Por su parte, Mirko Zec, propietario de los animales, agradeció y destacó la labor de Carabineros, señalando que si no se hubieran practicado las detenciones y descubierto el traslado, no habría sabido del robo.
“Yo creo que fue excelente, sin la expertis de Carabineros hubiese sido difícil tomar todas estas medidas de celeridad, porque uno generalmente cuenta los animales una vez al mes, entonces de no haberse hecho esta pesquisa me hubiese demorado un mes en darme cuenta de la desaparición de estos animales”, dijo en conversación con Diario El Pingüino.
Consultado de cómo se enteró del procedimiento, dijo que un amigo le compartió la publicación realizada en el Facebook de Pingüino Multimedia.
“Me enteré a través de un contacto que me envió la noticia publicada en El Pingüino, donde aparecía la imagen. Reconocí a los animales y pude venir a la Comisaría a ratificar que eran ellos, porque en primera instancia se ve como que la marca fuego no está bien hecha, por el pelaje de los animales, y al momento de poder sacar los pelos se puede apreciar claramente que la marca es la que nos pertenece”, señaló, mientras mostraba el fierro con el cual marcan a sus animales.
Los animales habían nacido en noviembre del año pasado, es decir aún no cumplían un año, y estaban siendo criados para mantener la raza, por lo que no se encontraban en venta. Las pérdidas, dijo, superan los 2 millones de pesos.
“Hay tres razas, la que tiene mayor valor son las Angus, las que dan leche, antiguamente teníamos una quesería, la que hoy no funciona pero quisimos mantener la raza y realmente uno invierte harto para cuidarla”, dijo el afectado.
Desde hace muchos años que los familiares de Mirko Zec mantienen su campo, el cual está ubicado a la altura del kilómetro 95 de la Ruta Internacional CH-255, lugar hasta donde llegaron los sujetos, quienes rompieron el alambrado para ingresar al recinto y matar a los animales.