Yo entré para que se quede tranquilo y no le hiciera nada a mi papá,
quien es tetrapléjico y ya había amenazado que si no estaba con él le iba a
hacer algo. Una vez adentro me quitó mi celular y se sacó la ropa y me tenía
arrodillada gritándome. Me puse nerviosa y al intentar pararme me hacía gestos
de que me iba a pegar. Ahí me pidió que le pidiera perdón y lo hice. Me agarró
de la ventana y me tiró contra la cama, se subió sobre mí y me empezó a estrangular,
me dio vuelta y ya no podía respirar. En esos momentos no podía hacer nada y me
dijo que me iba a sacar los ojos con un cuchillo para que no mire para el lado.
Después de eso me dijo que no iba a salir viva porque lo iba a denunciar y le
dije que no y no me creyó”.
En el juicio, que debería finalizar hoy, el acusado Julio Ríos Ruiz
arriesga penas de cinco años y un día por el delito de violación y 541 por
desacato. De acuerdo a la acusación del Ministerio Público, los hechos
ocurrieron la tarde del 8 de enero de este año, en circunstancias que Ríos
trasladó a la víctima de 27 años, su ex pareja, hasta un hotel donde se estaba
hospedando en Avenida Colón de Punta Arenas. En ese lugar la increpó,
señalándole que le pidiera perdón.
De acuerdo al relato, el imputado revisó el teléfono celular de la
víctima para borrar los mensajes enviados, donde posteriormente comenzó un
forcejeo entre ambos, donde el imputado arrojó con fuerza a la víctima a la
cama, para luego presionar su cuello con sus manos, amenazándola que le iba a
sacar los ojos con un cuchillo si miraba para el lado y preguntándole con
cuántos hombres había estado mientras estuvo en prisión. La agresión continuó
hasta que el imputado exigió a la mujer mantener relaciones sexuales.