El Centro de Estudios Libertad y Desarrollo realizó un exhaustivo análisis del programa de gobierno del candidato presidencial Gabriel Boric, en cuanto a materia de seguridad, el cual dejó en evidencia que lo que el candidato promete es aquello que durante su vida parlamentaria se ha opuesto; dicho informe fue publicado por el medio digital el Libero.
En el discurso del candidato de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, el tema de la seguridad ha ido tomando un papel mucho más preponderante, sobre todo ahora, cuando estamos a 11 días de la segunda vuelta presidencial. En su plan de gobierno esta materia también tiene un lugar de relevancia. Sin embargo, al revisar cómo ha votado en la Cámara de Diputados cuando se han discutido proyectos referidos a seguridad se constata que no ha estado a favor de importantes propuestas, ni él ni los diputados que forman parte de la coalición que apoya su candidatura.
El informe realizado por el centro de estudios lo han titulado “¿Comprometidos con la seguridad?”. “Al analizar solo algunas de las reformas legales más icónicas en materia de seguridad del último tiempo es posible observar por parte del candidato Gabriel Boric incongruencia entre su actual discurso político y la realidad de su sector en las votaciones en el Congreso en el pasado reciente”, se indica en el documento.
Libertad y Desarrollo analizó el comportamiento de Boric y de los diputados que forman parte de su coalición en cuatro proyectos: el de control de armas, el que tipifica la sustracción de madera -en el marco de la situación de violencia en la Macrozona Sur-, el que mejora la persecución del crimen organizado, así como el que establece el resguardo de la infraestructura crítica.
“En relación a los cuatro proyectos de ley que hemos considerado como los más relevantes en la materia -y que aún se discuten en el Congreso-, en la mayoría de ellos el conglomerado que apoya a Boric, así como el mismo candidato, se han opuesto con sus votos a estas reformas”, advierte LyD.
“Nuestro compromiso está con quienes han sufrido con las armas, los disparos, las balas locas, a quienes viven en medio de fuegos artificiales, los disparos y las balaceras. Se lo digo a todos los chilenos y chilenas: pueden contar con nosotros en que en el país que gobernemos van a poder vivir seguros y tranquilos”. Estas fueron las palabras de Boric el pasado 23 de noviembre, cuatro días después de la primera vuelta presidencial, cuando se reunió con vecinos de La Pintana.
Pese a sus dichos, el estudio en cuestión plantea una advertencia: “Se encuentran ciertas contradicciones que vaticinan que, aunque las promesas de campaña del candidato Boric fueran por un compromiso real con el asunto de fondo y no una estrategia meramente política, es muy improbable que en la práctica se ejecuten en su posible futuro gobierno, dado que requiere de los votos en el Congreso de su propio conglomerado político”.
Boric propone un “nuevo sistema de control de armas”, sin embargo “en la votación en particular en la Cámara Baja el aumento y establecimiento de nuevas penas contaron con un menor quórum de aprobación, siendo 11 los votos en contra y 22 las abstenciones, todas del conglomerado de izquierda”, se señala en el documento.
Más recientemente, el pasado lunes 29 de noviembre, cuando se votaron en la Cámara de Diputados las enmiendas que se efectuaron en el Senado en cuanto al proyecto para modificar la Ley de Control de Armas, Boric no asistió.
Otro de los temas que presenta el documento dice relación con el crimen organizado, el cual se incluye en su plan de gobierno propuestas que Boric se negó a votar a favor en la Cámara. Con el objetivo de combatir el crimen organizado, el Ejecutivo propuso un proyecto encaminado a atacar el poder económico de estos grupos, especialmente el de sus integrantes de más alto rango. La propuesta incluía la enajenación temprana de los bienes incautados y el comiso por equivalencia. La Cámara de Diputados votó en general y en particular el proyecto en su primer trámite. En la votación en general hubo 110 votos a favor, 11 en contra -8 de los cuales fueron del Partido Comunista- y 18 abstenciones, que en su mayoría fueron del Frente Amplio.