Gracias
al actuar de los canes detectores de droga de la Policía de
Investigaciones, ayer se evitó que una gran cantidad de droga ingresase a
la Región de Magallanes.
Un
avalúo cercano a los 23 millones de pesos habría alcanzado la venta de
esta droga de manera dosificada, lo que se evitó con este control que
realizó la PDI, tal como lo detalló Patricio Flores, jefe de la Brigada
Antinarcóticos y contra el crimen organizado (Brianco).
“En
su constante estrategia, con el objetivo de evitar el ingreso de drogas
a la Región de Magallanes, se realizan controles aleatorios en el
Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo, y en razón de aquello, efectivos
policiales en compañía de nuestros ejemplares caninos y sus respectivos
guías detectaron una alerta sobre un pasajero; en virtud de eso, se
procedió a su control, quien de manera espontánea señaló que traía
droga”, dijo Flores.
El
oficial policial, señaló que el ciudadano extranjero al ser revisado se
le encontró que traía la droga oculta en su cuerpo. “Al momento del
registro, se detectó que portaba una faja de nylon adosada a su abdomen,
con la cantidad de un kilo 600 gramos de cannabis. Esta droga iba a ser
comercializada en Punta Arenas, y el dinero alcanzaría los 23 millones,
luego de ser calculada en dosis, las que alcanzan las 2.300”.
Flores añadió que el extranjero además es buscado por la justicia de otros países. “Ahora lo que se pudo establecer
en la investigación, es que este ciudadano de la República Dominicana,
de 50 años, es requerido por la justicia de su país por un delito de
trata de personas del año 2016, como también de la justicia de Perú, por
otro delito de tráfico de drogas del año 2017. No conforme aquello, el
detenido ingresó de manera clandestina a Chile a fines del año pasado
por inmediaciones de Colchane. Se está determinando los contactos y a
los compradores de la zona que le trasladaba la sustancia ilícita, pero
todo es materia de la investigación, así como su llegada a Punta Arenas
desde un vuelo comercial, pero al llegar acá detectamos la droga y es un
acierto policial que logramos sacar la droga de circulación”.
“Cripy”
El
jefe de la Brigada Antinarcóticos de la PDI, además agregó que se está
determinando si pertenece a la denominada “Cripy”. “La pureza del Cripy
es por la pureza del tetrahidrocannabinol (THC), que es sobre un 30% y
eso lo determinará el Servicio de Salud de acá de Magallanes”.
La
denominada “cripy”, es una variante de la marihuana, la cual se indica
por expertos que es más adictiva y dañina que la hierba natural, donde
profesionales de la salud indican que consumir cripy provoca
alteraciones en el neurodesarrollo, pérdida de la motivación, memoria y
de capacidades ejecutivas, las cuales permiten organizar o planificar
tareas y actividades cotidianas.
Se
trata de una variedad de la cannabis genéticamente modificada que
cuadruplica su poder y eleva el riesgo de psicosis e intoxicación entre
jóvenes, cuyo cerebro en desarrollo los hace más vulnerables.
Formalización
El
imputado que ingresó a Chile por la localidad de Colchane, en la
Provincia del Tamarugal, correspondiente a la Región de Tarapacá. por el
paso fronterizo que limita con Bolivia, fue formalizado en el Juzgado
de Garantía de Punta Arenas por el delito de tráfico de drogas. En la
audiencia,
el abogado defensor Leonardo Vallejos, solicitó la prohibición de dar a
conocer el nombre de su representado y exhibir el rostro, a lo que el
fiscal Manuel Soto no se opuso y el juez Pablo Miño accedió. Tras esta
incidencia, el representante del Ministerio Público, dio a conocer que
los hechos quedaron al descubierto alrededor de la 1 hora de la
madrugada de ayer, mientras personal de la Brigada Antinarcóticos de la
PDI, realizaba diversos controles en la sala de retiro de equipajes en
el Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo, específicamente de los pasajeros
del vuelo 305 de la aerolínea Jetsmart, los canes marcaron las
vestimentas del imputado M.J.S. quien de manera libre y espontánea
levantó los brazos, encontrando una faja de nylon adosada a su cuerpo,
la cual mantenía 1 kilo 633 gramos de cannabis sativa, además de bolsas
para dosificar la droga. Con estos antecedentes, al imputado se le
formalizó por el delito de tráfico de drogas, donde el juez accedió a la
medida privativa de libertad para el imputado, esto a pesar que la
defensa se opuso. El plazo para el cierre de la investigación se fijó en
60 días.