El
pasado viernes el diputado Gabriel Boric, sufrió una funa mientras se
encontraba sentado en una banca del Parque Forestal en Santiago. En dicho lugar, una decena de manifestantes se le acercó para increparlo, tildándolo de “vendido” y “traidor”. Ello provocó la furia de quienes le gritaban y procedieron a lanzarles objetos y a mojarlo con diferentes liquidos. Tras
el episodio, fueron numerosos los políticos de diversos sectores que le
manifestaron al parlamentario su apoyo tras lo sucedido y en la región
fue un apoyo transversal y condena total a lo ocurrido.
Luego
del impasse, Boric manifestó su descargo a lo ocurrido y señaló que
“hay un sector que tiene mucha rabia contenida por muchos años y que se
queda en la agresión”.
– ¿Cómo se toma esta “funa”?
“El
movimiento social que se ha manifestado en Chile es muy heterogéneo y
hay un sector que tiene mucha rabia contenida por muchos años y que se
queda en la agresión. Hay momentos en que se expresa de esta manera, que
es lamentable porque no permite el diálogo. Esto no puede inhibirnos a
seguir estando en la calle y seguir defendiendo con mucha fuerza
nuestras convicciones de que hay que dialogar con quien sea necesario,
pero no por amenazas, intimidaciones o agresiones yo voy a dejar de
hacer mi pega. En lo humano es triste porque cuando no se puede
argumentar, lo que prima es la agresión y eso no beneficia a nadie”.
– ¿Cómo ha vivido este proceso?
“Lo
más relevante es que hoy tenemos la posibilidad de escribir una
Constitución democrática. Eso es algo que hace dos meses era
inimaginable. Además, hemos avanzado para que el proceso de construcción
de esta Constitución sea paritario, incluya a los pueblos originarios y
dé iguales condiciones a los independientes. Eso, independiente de los
costos personales, es lo que hay que recalcar”.
– Pero le ha tocado asumir costos personales. ¿Cómo ha sido eso?
“Han
sido meses difíciles, pero no sólo para mí. Pienso en alguien como
Fabiola Campillay o Gustavo Gatica o las mujeres que fueron abusadas
sexualmente, o en las 200 personas que sufrieron lesiones oculares y
ponerse a hablar de cómo uno lo ha pasado frente a hechos como esos, es
casi de mal gusto. Es parte de estar en política y hay momentos en que
hay que tomar decisiones que pueden traer costos”.