Es uno de los fenómenos económicos más complejos y temidos por toda sociedad.
Una hiperinflación del 700% fue clave para terminar con la democracia en Chile en 1973. En Argentina, en 1985, la hiperinflación de Alfonsín generó imágenes que dieron la vuelta al mundo con personas desesperadas vaciando los supermercados para asegurar el alimento y en la Alemania de los años 20, una foto famosa, mostraba a personas haciendo fila ante un almacén con gallinas y otros animales, como único medio de pago…
En estos momentos, en Argentina, incluso los economistas más cautos afirman que el momento para un ajuste progresivo, ya pasó y la prioridad ahora es tomar acciones drásticas para evitar una nueva hiperinflación que lleve a millones de personas a la pobreza. “Estoy dando esta entrevista y afuera, cuando estacioné el auto había un precio y no sé cuál será éste cuando vuelva”, dijo hace poco el economista Claudio Zuchovicki.
Para Magallanes, la región de Chile más asociada a la Argentina, una situación así podría representar un gran problema.
El exconsejero regional Tolentino Soto recuerda que en 1985, la hiperinflación provocó que una gran cantidad de argentinos viajara en masa a Punta Arenas para comprar, porque todo era más barato acá. “Costaba ver patentes chilenas en Zona Franca”, recuerda.
Pero no es claro que aquello se repita esta vez, porque las circunstancias son muy distintas. Lo más dramático, como dice Soto, “es que aquí en la Patagonia hay muchas familias que están relacionadas a ambos lados de la cordillera, con chileno casado con argentina o viceversa”, por lo que el impacto de una crisis aún mayor en el país vecino se haría sentir en ciudades como Punta Arenas o Natales.
El economista Juan Luis Oyarzo, sintetiza la situación de este modo. “Somos un importante socio comercial con Argentina, tanto ellos para nosotros como nosotros para ellos. Para las personas quizá sería aún más atractivo ir a Argentina a comprar con dólares, porque serían muy cotizados, pero para las empresas sería una pesadilla, porque tus activos en pesos argentinos se desvalorizan desde el momento en que los recibes y eso hace que quieras desprenderte de ellos lo antes posible comprando más dólares y agravando así el problema”.
Es un proceso, una bomba, que ya está en sus fases iniciales de desarrollo y que el presidente electo, Javier Milei, ha afirmado que es su prioridad desactivar cuando asuma el 10 de diciembre. ¿Lo logrará?