El
Senado aprobó el proyecto de ley que permite en Chile el matrimonio
igualitario. La iniciativa tuvo 28 votos a favor y 14 en contra. Ahora
pasará a segundo trámite constitucional a la Cámara de Diputados.
Dicho proyecto se mantuvo en la Cámara Alta durante tres años.
Al ser consultadas algunas voces magallánicas acerca del proyecto, estos expresaron diversas opiniones.
Durante
la votación de la iniciativa, la senadora Carolina Goic manifestó que
“parece increíble que se negaran derechos civiles que hoy día son
obvios, son de perogrullo, lo mismo va a pasar cuando nuestros nietos
lean este debate”.
En
tanto, el coordinador del Partido Republicano en Magallanes, Raúl
Martínez, se mostró contrario a la iniciativa, expresando que “en mi
opinión el matrimonio tiene no solo su base en el amor, sino que también
asegura la conservación de la especie y crea familia: madre, padre,
hijos”.
Agrega
que “vivimos en una sociedad democrática, la cual resuelve sus
diferencias bajo esas premisas y todos estamos llamados a respetar las
decisiones que de esa forma se tomen. Es un tema ideológico, no es
valórico, porque tiene un objetivo de deconstrucción cultural que
instaló el neomarxismo y que ha hecho eco en la sociedad habilosamente”.
Por
su parte, el excandidato a la Convención Constitucional Manuel
Gallardo manifestó estar conforme con la iniciativa, señalando que “este
nunca ha sido un tema valórico, para mí es un tema de derechos humanos.
Estoy contento, va en la línea de entregar dignidad a personas que han
sido discriminadas por años. Incluso, creo que debe profundizarse más en
la Cámara de Diputados y Diputadas”.
El
vocero de la campaña de Sebastián Sichel en Magallanes, Manuel
Villarroel, expresó su alegría por dicha iniciativa. “Me parece
perfecto que Chile avance hacia la igualdad legal, demostrando que el
concepto de libertad es un buen camino, tanto económicamente con los
beneficios que ha traído para el desarrollo nacional, y así también
libertades valóricas para el desarrollo personal. Recordemos que nuestra
Constitución establece que “las personas nacen libres e iguales en
dignidad y derechos”, por tanto, tener dos instituciones que regulen la
misma materia (unión civil y matrimonio) demostraba un tipo de contrato
para algunos, y para otros una solución parcial”.
El
exconcejal de Punta Arenas Arturo Díaz también se refirió a la
historica aprobación, expresando que “estamos saldando una deuda en
materia de derechos humanos, esto es un mínimo civilizatorio que como
sociedad debimos haber resuelto hace años. Lamentablemente, debido a las
permanentes trabas de los sectores más arcaicos y conservadores estamos
llegando tarde, pero sin duda es para alegrarse”.
Finalmente,
el abogado Claudio Morán rechazó la iniciativa, manifestando que “eso
es parte de los acuerdos políticos subterráneos de Piñera con la ONU y
la izquierda chilena. Podrán sacar muchas leyes, pero solo la unión de
un hombre y una mujer produce hijos, y aunque le cambien el nombre ellos
seguirán siendo padre y madre. Lo triste es que este hecho antinatural
ayuda a seguir destruyendo la familia, que es la base de la sociedad. La
naturaleza y la historia humanas no se pueden cambiar por ley. Hay una
crueldad y maldad increíble detrás de estos actos, generaciones
completas de hijos sin padres, desnaturalizados, con vacíos afectivos
espirituales y mentales. No se puede ni se debe normar por la excepción,
esto es propio de una dictadura revolucionaria en que minorías
influyentes mandan y avasallan a las mayorías. Y los que deberían
oponerse, callados”.