“Lo más hermoso que viví, cuando reabrimos Monte Aymond, fueron esos abrazos de familias que no se veían hace dos años”

El pasado jueves 30 de diciembre se vivió el último capítulo del
2020 del programa Barómetro de Pingüino Multimedia y en la ocasión, la
invitada fue la delegada presidencial, Jennifer Rojas, con quien, el
periodista y conductor del espacio, Juan Ignacio Ortiz, repasaron los 15
meses de gestión en pandemia, los desafíos que ha debido enfrentar y lo
más reciente, la apertura de la frontera terrestre con Argentina entre
otros temas.

A continuación un extracto de lo que fue la última edición de Barómetro del año 2021.

Delegada, los últimos han sido de pandemia y es como que el tiempo hubiera transcurrido mucho más rápido…

“Absolutamente, yo recuerdo marzo de 2020 y ya estamos a diciembre de 2021, han sido 21 meses súper intensos”

¿Qué le parece que, de estos 21 meses, el 70% del tiempo la región haya estado confinada?

“Hubo
un cambio de vida, adaptarse a un montón de situaciones… Para mí, el
último año y medio ha sido todo lo contrario, ha sido mucho más trabajo
que otras veces, pero desde la otra arista. Hubo mucha gente que tuvo
que confinarse y también adaptarse a esta nueva forma de convivir que a
la larga en los últimos meses cambió, los niños en teleestudio, obvio,
los que podían, los que no, adaptándose a aprender desde distintas
formas en sus casas como a través de guías, entonces creo que eso hizo
que el tiempo volara adaptándonos a vivir al lado de este Coronavirus
que tanto nos ha golpeado”.

Usted
asumió el 22 de septiembre de 2020 como intendenta de Magallanes y
dejará el cargo el 10 de marzo de 2022, pero como delegada presidencial.
¿Qué significado tiene el haber sido la última intendenta de Magallanes
y el ser la primera delegada presidencial de la región?

“La
verdad es un honor haber sido la última intendenta de la región, creo
que en alguna parte saldrá eso que traté de ser un aporte para mi región
durante la última gestión de un intendente y también haber tratado de
hacer lo mejor posible desde esta nueva institucionalidad que por cierto
no ha sido fácil, sino muy compleja, sobre todo para que las personas
puedan entender de que se trata”

¿En qué cambio el rol de intendenta a delegada?

“Cambia
en que yo en este minuto no administro los fondos regionales, el resto
en las carteras, las coordinaciones con los servicios públicos, las
bajadas de las políticas públicas a nivel regional la hacemos nosotros a
través de la delegación en conjunto con las distintas seremis y
direcciones de servicios. La única diferencia hoy en día es que no tengo
recursos frescos, que eso es lo que la verdad era ese brazo armado del
Gobierno Regional de poder tener disponibilidad presupuestaria, muchas
veces inmediata como estos fondos de asignación directa, postulación a
algunos fondos sociales, deportivos, etc… Que tienen mucha más liquidez a
nivel regional, creo que esa ha sido la primera o el gran cambio de
este traspaso de intendenta a delegada presidencial, más allá no he
sentido otro cambio, porque además hubo una fusión con la gobernación de
la capital provincial, por tanto el trabajo también aumentó un poco más
en los temas más administrativos”.

¿O sea, además usted pasó a tener el trabajo que tenía el gobernador provincial de Magallanes?

“Exactamente,
con el tema de los pasos fronterizos y una serie de temas más
administrativos que se veían anteriormente desde la Gobernación y la
Intendencia jugaba otro rol y la verdad ahora vemos todo junto, con un
equipo de personas mucho más grande lo que además ha sido un desafío el
poder adaptarnos a esta nueva institucionalidad, poder hacer estas
nuevas divisiones, conjugar a los funcionarios quienes han sido el pilar
fundamental para poder llevar a cabo las funciones”.

El
presidente electo, Gabriel Boric, ya ha dicho a viva voz que la idea de
él es eliminar el cargo de delegado o delegada regional, ¿con eso
también se eliminarían los cargos de delegados o delegadas provinciales?

“La
verdad el cargo es el o la represente del Presidente en cada una de las
regiones y a partir de esa figura es cuando él también puede comenzar a
hacer el nombramiento de las otras carteras, porque es el actual
delegado el que propone esos nombres. Además él debe tener su
representante como Ministerio del Interior y Seguridad Pública, me
imagino que es un tema que él tiene pensado que ha evaluado el cómo se
va a hacer”.

¿Cree que es conveniente eliminar el cargo de delegado?

“Creo
que no por que creo que por algo hay un proceso de descentralización,
sí es complejo para las personas ver esta dualidad de funciones, muchas
piensan que hacemos lo mismo, que por supuesto no es así, pero creo que
el Presidente debe tener un representante que conduzca las políticas
públicas de lo que él quiere hacer y de su programa de gobierno,
pensemos que ahora podrían tener cierta similitud partidaria en cuanto a
nivel regional, pero siempre el Presidente tiene que tener un
representante”.


Usted lleva 15 meses entre intendenta y delegada presidencial y ha
cumplido un récord: usted ha sido la única persona que ha llevado el
manejo de la Región de Magallanes en su mandato completo durante
pandemia, ¿Cómo ha sido eso?

“La
verdad, duermo poco, muy poco… Pero con la conciencia muy tranquila,
muchas veces me desvelo o despierto en la madrugada pensando en lo que
viene el día siguiente, pensando en cómo gestionar cosas nuevas, en cómo
en su minuto cuando estábamos en su peak más complejo, qué más podíamos
gestionar y no lo pasaba solo yo, también lo han vivido el seremi (s)
de Salud, la seremi de Economía, los directores de servicio, todos
viendo cómo levantábamos programas. Ha sido un trabajo de mucho tiempo,
de identificar en qué estábamos fallando, que situación podíamos
levantar, que parte de la estrategia no se estaba aplicando bien en la
región, la verdad es que nos sigue quitando el sueño a todos quienes
tenemos ese compromiso arraigado de querer sacar a la región adelante,
pero queda esa satisfacción que poco a poco vamos saliendo de esta
crisis, de este “hoyo negro” que ha afectado tanto a las familias
magallánicas. Ahora tenemos estas variantes como la Ómicron que no se ha
podido constatar a nivel regional si está, hemos enviado muestras al
ISP, pero que también hace que las personas estén con cierto grado de
temor del qué va a pasar, entonces cuesta y quita el sueño el saber cómo
podemos equilibrar las dos posturas, no desde un punto de vista
económico como piensa muchas veces la gente, sino desde un punto de
vista social que también tiene que ver con una parte económicas de cada
familia que viven en base al turismo o a la logística del turismo y
también del cómo protegemos a las personas”.

¿Qué va a suceder con el Paso Fronterizo Río Don Guillermo que debía abrir el 1 de enero?

“Lamentablemente
se tomó la decisión de retrasar, estaba todo listo y pensado desde el
15 de noviembre cuando hicimos el anuncio, pero no pudimos llegar con
todos los temas logísticos, fueron temas logísticos de licitaciones que
se cayeron para comparar algunos container, algunas ampliaciones, de un
internet que necesitábamos más rápido para poder escanear todos los
pases y toda la documentación que se pide para así hacer algo expedito y
que no provoque aglomeraciones de personas y que no vaya a ir contra la
salud de quienes están haciendo esos trámites, entonces por todo eso
debimos postergarlo y ver cómo funciona el Paso Integración Austral y
también Dorotea pensando en la cercanía que tienen en cuanto a familias
los natalinos con Río Turbio y 28 de Noviembre”.

– ¿Qué
pasaría si llega Ómicron a la región? ¿Se volverían a instalar las
barreras sanitarias como por ejemplo en el aeropuerto con las PCR
negativas como se hizo hasta hace poco?

“Todas
las medidas son completamente evaluables, pero hay que ser realistas:
el tema de la PCR en el aeropuerto y que se quitó el 1 de diciembre fue
una medida que logramos mantener hasta el último minuto, pero que
finalmente no se sustentaba. Yo siempre he dicho, que quienes ejercemos
cargos públicos tenemos que cumplir lo que prometemos y ya llevábamos un
tiempo en que llegaban muchos reclamos porque ya no podíamos cumplir,
no podíamos cumplir no porque no se tomaran las medidas a nivel
regional, sino porque en el aeropuerto de Santiago o de Puerto Montt no
controlaban, nosotros no tenemos incidencia sobre el personal de esas
regiones por lo tanto no podemos exigir a otras regiones que estén
controlando estrictamente y en cierta medida igual tenemos que seguir
avanzando con las políticas del resto del país por tanto, son medidas
que tenemos que ir evaluando. Ya tuvimos en un inicio este pánico de la
llegada de Delta y hemos visto el resultado. Afortunadamente nuestra
región con los porcentajes tan altos de vacunación, no hemos tenido una
gran incidencia en ocupación de camas críticas ni alza progresiva en
fallecimientos. Con Ómicron se ha visto también que es más contagiosa,
pero menos letal, entonces, cada cosa se tiene que ir evaluando en su
mérito, entonces hasta el minuto en que no veamos un aumento exponencial
de los casos nos vamos a mantener con las mismas medidas”.

Ustedes
gestionaron de manera fuerte la apertura de fronteras aquí en
Magallanes, pero ¿fue por un tema humanitario más que para incentivar un
poco más el turismo?

“Principalmente
fue un tema humanitario y ya en un segundo punto y de la mano también
el poder darle un poco de respiro al gremio del turismo, sobre todo de
la Provincia de Última Esperanza que ha estado muy perjudicado durante
este tiempo. La verdad es que el gremio está devastado, hay mucha gente
que hoy en día temen quebrar, pero por otro lado, lo más hermoso que
viví el pasado 22 de diciembre cuando abrimos Integración Austral fue
esos reencuentros, familias que no se veían hace dos años, esos, por
otro lado, también estaba la historia de un hombre que solo quería pasar
a Chile para poder despedirse de su padre que había fallecido hace
algunos meses, quería estar con él y darle ese adiós, este tipo de
cosas, como magallánica, dejan huellas”.

– ¿Cree que Río Don Guillermo podría haber sido una apertura con más mirada turística?

“Sí,
Río Don Guillermo es una ruta más tradicional desde Torres del Paine
con los Glaciares de Calafate, pero Dorotea e Integración Austral
obedecen más a un tema humanitario, mucho más familiar, mucha gente
quería ir a abrazar a sus familias que no veían hace más de dos años,
muchos adultos mayores que no conocían nietos por ejemplo, cosas tan
pequeñas como un abrazo, para estas familias son muy importante, por eso
mismo es que nosotros insistimos tanto en esta apertura de frontera, no
fue antojadizo, quiero ser clara, nosotros necesitábamos esta apertura
con Argentina y ojo, acá nunca se ha negado el ingreso a los chilenos ni
tampoco a un argentino por causas humanitarias durante toda la
pandemia”.

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