Durante
el programa ayer de “Las cosas por su nombre”, de Pingüino Radio,
participó el precandidato presidencial Sebastián Sichel, quien habló de
diversas temáticas regionales y nacionales.
En
el espacio radial, el exministro fue crítico por el nepotismo en la
política y por la contratación de familiares de parlamentarios. Ante la
consulta del auditor Carlos Aguilera referente a qué opinión le merece
que en Magallanes haya un padre senador y un hijo diputado y que ambos
ya hayan anunciado sus intenciones de postularse nuevamente al Congreso,
el precandidato presidencial dijo que “¡me parece impresentable! En mi
experiencia como ministro me di cuenta de la cantidad de parlamentarios
que me pedían pega para sus familiares. Ser parlamentario en Chile se
transformó en una llave de entrada para familias enteras que viven de la
política. Incluso ha habido candidatos presidenciales que tienen
familiares metidos en trabajos del Estado de Chile. Entre mis propuestas
de gobierno está eso que prohiba la contratación de familiares de
autoridades por parte del Estado y que en los mismos distritos o
circunscripciones haya familiares directos hasta el segundo grado
consanguíneo en cargos pagados por el Estado”.
– El nepotismo es una realidad en Chile…
“Imagínese
usted, eso le ha hecho muy mal a la política. Hay parlamentarios que
tienen a la familia completa trabajando para el Estado de Chile”.
– ¿Y qué opinión le merece la precandidatura de Gabriel Boric?
“Gabriel es de una generación similar a la mía. Yo tengo unos seis años más. A Gabriel lo respeto harto porque es dialogante, pero pertenece a una izquierda de un modelo
nostálgico. Cuando yo lo escucho es para mí como escuchar un político
de los 60; pese a que es joven habla mucho de un modelo de sociedad que
desapareció, por eso nos diferenciamos mucho, pero lo respeto porque a
diferencia de otros liderazgos de la izquierda en Chile, él tiene una
forma de mirar mucho más dialogante, pero que vive en un código que ya
no sirve para el país que viene, que viene con cuatro grandes cambios:
envejecemos más que antes, un cambio climático impresionante, un cambio
tecnológico brutal y un cambio social como no ha vivido ninguna otra
generación en Chile. Por eso es fundamental adecuarse a los tiempos”.