Un contrabando de 850 cajetillas de cigarrillos, de diversas marcas, ocultos en las paredes de una camioneta, descubrieron funcionarios del Servicio de Aduanas en el paso fronterizo de Dorotea.
Los ocupantes intentaban ingresar al país desde Argentina con el contrabando.
Se trata de tres ciudadanos chilenos que viajaban a bordo de una antigua camioneta Chevrolet todo terreno, quienes de diversas maneras intentaron evitar de diversas formas que un equipo de funcionarios de Aduanas examinara en profundidad el transporte.
No obstante cuando el conductor, de iniciales J.B.S.A., llegó hasta el control fronterizo de la Provincia de Última Esperanza los fiscalizadores se percataron que en la parte trasera del vehículo, debajo de la alfombra, había algunos tornillos sueltos.
Con este indicio, decidieron proceder como se hace habitualmente en estos casos: desmontar parte de la estructura, informándole al conductor que tendrían que sacar los parlantes y los focos.
Se opusieron a revisión
Sin embargo, los tres pasajeros se opusieron tenazmente, lo que derivó en que luego de varios minutos se le solicitara al fiscal de turno apoyo de Carabineros para poder seguir con la fiscalización.
Tras desarmar las partes donde se sospechaba que había algo escondido, el equipo de la Aduana magallánica descubrió que entre las paredes de la parte posterior del vehículo, al lado izquierdo y derecho, habían 82 cartones de cigarrillos de diversas marcas, los que estaban ocultos para intentar pasarlos de contrabando a través de la frontera entre Chile y Argentina.
Las 820 cajetillas fueron avaluadas en US$ 1.875, mientras que los impuestos dejados de percibir y el perjuicio a las arcas fiscales fueron calculados en US$ 3.235 adicionales (unos $ 2 millones aproximadamente).
El conductor, domiciliado en Puerto Natales, fue notificado por infracción al Artículo 168 inciso 3° de la Ordenanza de Aduanas, que tipifica este tipo de contrabandos, y quedó citado al área jurídica en las oficinas de la Aduana Regional.