En plena campaña de búsqueda de apoyo público se encuentra por estos días Alerta Isla Riesco (AIR), la agrupación ciudadana que se opone a las faenas de explotación carbonífera en Isla Riesco y que busca evitar que se incluyan tronaduras en la extracción del mineral.
En declaración pública, AIR manifestó que “es la tercera vez consecutiva que Mina Invierno ingresa este proyecto a evaluación, y una vez más lo intenta a través de una Declaración de Impacto Ambiental, lo que no garantiza un estudio riguroso y profundo de sus impactos, ni la participación ciudadana. Semanas antes de presentar el proyecto, los ejecutivos de Mina Invierno alertaron a las autoridades que ante el alicaído mercado del carbón, el futuro de la empresa peligraba y no descartaban su cierre, por lo que necesitaban “mejorar su productividad”. Ese es el objetivo principal de las tronaduras: bajar los costos a la empresa, a costa de incrementar sus impactos sobre el medio”.
Apoyo de Tompkins
Hace cuatro meses, las hermanas Stipicic -Ana y Javiera- se reunieron con el recientemente fallecido ambientalista estadounidense Douglas Tompkins. Él les contó que había ofrecido su estancia Cabo León el año 2011 al Estado de Chile para anexarla a la reserva natural Alacalufes, ubicada en Isla Riesco, para convertirla en parque nacional y darle mayor protección a la isla de la minería, que en ese tiempo aún no tenía autorización para funcionar.
“Doug fue un aliado de AIR, aunque no haya participado directamente, ni haya invertido dinero como en “Patagonia sin represas”, sí nos aconsejó y consideró para todas las actividades que organizaba”, recordó Javiera Stipicic.