Es su primera visita a la Región de Magallanes en un complejo escenario. El asesor del Ministerio de Salud y exjefe del Departamento de Epidemiología de la misma cartera, doctor Rafael Araos, llegó para diseñar un plan que, pueda mejorar los indicadores de Punta Arenas y Natales que se encuentran en un largo confinamiento.
Fuentes a este diario revelan que el panorama es complejo, pero que se puede mejorar. La extensa cuarentena de estas dos comunas ha obligado a cientos de pequeños y grandes empresarios a realizar movilizaciones clamando por una apertura gradual y poder reactivar su economía, muchos al borde de la quiebra.
Se estima que esta o la próxima semana se comiencen a evaluar los indicadores principales y analizar si se puede avanzar o de fase, o, esperar un poco más. Aunque los mismos expertos, dicen que Natales está “un poco mejor” que Punta Arenas y que podría ser la primera, de las dos en salir del confinamiento.
A Araos se le ve con esperanza de que todo pueda mejorar, pero señala que la trazabilidad está jugando un rol fundamental que, para muchos (no expertos) era desconocido.
– ¿Por qué Punta Arenas y Puerto Natales aún no pueden salir de la cuarentena?
“Si uno mira una foto de los números, no se ve bien en cuanto al número de contagios, pero una cosa de la que hemos aprendido, es que la pandemia no es una foto, es dinámica, y si uno mira la curva de indicadores de cantidad de testeo y positividad de exámenes, hay algunos signos que son positivos y que sugieren que si seguimos haciendo los esfuerzos, va a acortarse ese período y vamos a salir relativamente pronto de la situación en que estamos. ¿Por qué han sido tan difícil? Es una materia de investigación, pero tenemos algunas hipótesis. La primera es que el frío no ayuda y gran parte de las actividades familiares se hacen en lugares cerrados y con poca ventilación, eso hace que haya mucha transmisión intrafamiliar y eso genera que la cuarentena ande más lenta, por eso es tan importante el concepto de residencia sanitaria, porque en la medida que se accede a ese beneficio se elimina el riesgo de las enfermedades y el aislamiento es más efectivo. La primera medida que vamos a tratar de impulsar, es optimizar lo que ya se está haciendo que es agregar nuevas estrategias de testeo, como por ejemplo, el testeo con antígenos que nos va permitir aumentar la capacidad de testeo, sobre todo en lugares donde es difícil de acceder”.
– Y en base a eso también debemos mejorar la trazabilidad porque estamos entre las regiones con la trazabilidad más baja del país…
“Ahí lo que estamos haciendo es tratar de invertir el flujo habitual. Uno piensa en nivel central cuáles son los problemas a nivel local y de ahí se implementan estrategias. A través de las cuadrillas sanitarias y con el personal que hace estudios demográficos, queremos ver por qué la gente no está reportando sus contactos, debe haber alguna razón, entonces, en la medida que conozcamos cuáles son esas razones, vamos a poder ofrecer soluciones que tengan un impacto en la gente y que puedan declarar sus contactos, entendiendo que uno no está perjudicando a otro, sino que estamos saliendo más rápido de la cuarentena, y eso nos va a permitir tener un verano abierto para atraer turistas”.
– Usted habló de algo muy importante que es el Turismo. La semana pasada se reabrió el Parque Nacional Torres del Paine, pero ¿No es poco contradictora la medida?
“La contradicción no va en haberlo abierto, porque como comuna (Torres del Paine), puede hacerlo, lo que si hay que coordinar muy bien, es cómo se va a integrar la articulación regional, cómo va a hacer la gente que vive en Natales para ir a Torres del Paine. Eso es lo que hay que coordinar, pero también era difícil mantener la comuna cerrada. Uno de los objetivos de la visita es entender esas dinámicas, poder articularla mejor y que tenga sentido la apertura del parque”.
– ¿Usted también se encuentra en la región para elaborar un plan para Punta Arenas y Puerto Natales, en qué se base la estrategia?
“Se basa en que nosotros tenemos unos indicadores que nos muestran la realidad de una localidad específica, y nos permite hacer diagnósticos de cuáles son los puntos que dependen de la gestión central, y cuáles son los puntos de la gestión local. Lo que hacemos es observar todos esos indicadores, hacer un análisis, se lo entregamos a la Seremi con las propuestas, nos devuelven (la Seremi) el estudio con lo que ellos opinan, y se llega a un consenso que tiene como objetivo tomar lo que está pasando. No necesariamente el traje que diseñemos le va a calzar a todo el país, tenemos que ver la factibilidad en focalizarnos en aquellas comunas que están en situación compleja, y tratar de ver si esta mirada más local que tenga las necesidades de cada lugar, nos permita diseñar mejores planes”.
– Usted también era parte del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud. ¿Siempre hubo esa preocupación por Magallanes cuando inició la segunda ola?
“Una segunda ola siempre es preocupante. Nosotros teníamos antecedentes buenos de Magallanes, ya que la primera ola se controló mejor que otras partes y hubo un segundo brote importante entremedio, pero que también se contuvo muy bien. En esta última ola sí, fue muy preocupante desde el principio, teníamos las expectativas de que se iba a controlar como las olas anteriores, pero eso no ocurrió y probablemente tiene que ver con la capacidad de identificar contactos y trazar contactos que no conocíamos. En la medida que tenemos una epidemia que circula en la comunidad y casos que no sabemos de dónde viene es muy difícil hacer la trazabilidad. Por cada caso hay dos o 3 que nos vemos -y pasa en todo el mundo- y esos casos asintomáticos están más lejos de ser trazados sino trazamos a los contactos, entonces ahí se genera un cuello de botella que hace más difícil la trazabilidad, y cada una de esas personas se va a su casa sabiendo o no que está enfermo, y perpetúa la pandemia en las casas y eso hace que respuesta a la pandemia sea tan lenta”.
– También se está elaborando un mapa que indica dónde se desplazan las personas que viven en zonas donde hay mayor cantidad de contagios. ¿Cómo incentivamos a la población que circula por estas zonas -que pueden ser asintomáticos- y no quieren hacerse el examen para poder contener el virus?
“Tenemos los indicadores. Tener estos mapas ha requerido información de varios entes que permite saber a dónde se desplazan estas personas posiblemente contagiadas. Es un tremendo trabajo, pero eso no nos va a llevar a nada si la gente no se testea. Por eso es clave el levantamiento de datos cualitativos para poder entender cuáles son las razones de que las personas no refieren a sus contactos y no se quieren hacer el testeo. Si eso pasa, tratar de ayudar y darle la certeza de que todo va a estar bien y que no va a perder el empleo o está perjudicando a alguien. Acá tenemos que entender que la única forma de salir de la pandemia es un esfuerzo de todos, y no es un cliché, es verdad, en la medida que nosotros tengamos excelente indicadores, mediciones para saber qué es lo que está pasando, vamos a tener un pandemia gigante y la vamos a poder describir muy bien, pero vamos a tener muchos casos, y eso no nos sirve de nada si todo eso no nos lleva a una acción”.