Los antecedentes para plantear una colaboración científica en esta materia son contundentes. Hallazgos arqueológicos de sociedades asentadas en las zonas costeras de la región de Magallanes; datos climáticos interpretados desde testigos de sedimentos marinos que señalan que durante los últimos seis mil años ha habido periodos de fuertes cambios climáticos y ambientales. Además de contar con datos paleoecológicos complementarios, contenidos en testigos de turberas y otros registros vegetales.
La Dra. Claudia Mansilla Andrade, paleoecóloga, y la arqueóloga Dra. Jimena Torres Elgueta, ambas investigadoras de la Universidad de Magallanes; junto a Sebastien Bertrand, belga y doctor en geología, integran sus visiones y datos científicos para comprender los efectos de los cambios climáticos y ambientales durante el Holoceno medio y tardío. Se proponen descifrar cómo se adaptaron los asentamientos humanos de cazadores recolectores marinos a las variaciones climáticas registradas en los últimos 8 mil años.
Realizarán una expedición a sitios arqueológicos y su ambiente circundante para colectar datos ambientales históricos y actuales que completen las capas de información que desean tener en consideración a la hora de emitir conclusiones. La Dra. Mansilla señala que “con los antecedentes en carpeta y la obtención de datos físicos, químicos y biológicos actuales, las perspectivas se enriquecen y con ello mejora la comprensión de la cronología de los eventos en el espacio austral y su reflejo en los cambios socioculturales de las poblaciones ancestrales. Así, los últimos 8 mil años se dibujan con más colores, más nitidez”.
Como parte de los compromisos adquiridos por la líder del grupo, además de publicaciones en medios especializados, se realizará una serie de publicaciones digitales con ánimo de divulgación, tanto de la expedición como de los resultados del proyecto en la cuenta @8k_fuego_patagonia en Instagram.