Con
el objetivo de promover cada vez estándares más altos de transparencia,
con énfasis en el cuidado del medio ambiente y en el respeto por el
territorio y sus habitantes, la Asociación de Salmonicultores de
Magallanes elaboró un Código de Ética, documento que establece los
valores sobre los que la industria local define su conducta a través de 4
principios y 10 orientaciones. De este modo, el texto buscará elevar
los estándares de la industria a nivel local.
El
documento es el primer manual de ética de la industria salmonera
nacional y su cumplimiento por parte de las empresas que conforman el
gremio magallánico, será supervisado por un “Comité de Ética”, compuesto
por tres miembros independientes, siguiendo las directrices del
reglamento que define su funcionamiento.
“Entendemos
que tenemos un compromiso con Magallanes y con la reactivación
económica que tanto necesitan las familias, por eso este código de ética
busca establecer un marco para acompañar el crecimiento del salmón
magallánico con una gestión responsable con la región y los
magallánicos. Este documento es único en su tipo en la industria en
Chile y aspira a entregar los fundamentos para que la actividad
contribuya al bienestar regional desde el respeto”, señaló Cristián
Kubota, gerente general de la Asociación de Salmonicultores de
Magallanes.
El nuevo Código de Ética comenzó a regir en enero de este año
para todas las empresas del gremio y establece cuatro principios, que
son la sustentabilidad ambiental y sanitaria, la responsabilidad con la
sociedad, el desafío del crecimiento económico regional y la libre
competencia y cumplimiento normativo.
Además, en el documento figuran 10 orientaciones que abordan distintos aspectos que deberán considerar las compañías. Éstas
son: transparencia, evaluación e información sobre riesgos, prevención y
control, reacción responsable, compromisos voluntarios, relación con la
comunidad, conciencia social, cumplimiento regulatorio, libre
competencia y cumplimiento
de Estatutos y compromisos gremiales. “Todos los actores sociales
debemos entender que las empresas salmonicultoras somos parte de la
comunidad”.