El presidente de Asogama, Cristián Concha,
planteó ayer la necesidad perentoria de disminuir las cargas, es decir,
el tamaño de la ganadería regional para preservar mejor los recursos
naturales del sector. “Estamos en una época de menores precipitaciones y
con menos nieve y su ausencia es perjudicial para la ganadería, porque
los reservorios de agua se van agotando temprano y entonces no llegas a
la época estival con la suficiente cantidad de agua para el ganado que
está en la veranada. Por lo tanto, hay que prepararse con pozos
profundos, pero estos son costosos, pueden costar de 20 a 100 millones
de pesos y por ello es importante el apoyo del Estado, porque es una
inversión cara pero necesaria, pues sin agua no se puede hacer nada”.
-¿Cuál es la salida?
“Hay
que bajar las cargas ganaderas. Uno no puede pretender producir con la
misma cantidad de ovejas que tenía hace 30 años. Si está lloviendo
menos, la pradera se está recuperando menos y si no hacemos ajuste de
cargas, estamos liquidados.
-¿Y se está haciendo eso?
“Así
es, eso se está haciendo, porque hace 20 años la masa ovina ganadera en
Magallanes, era de 2,2 millones de cabezas de ganado y ahora tenemos 1
millón 800 mil, o sea, bajamos en 400 mil cabezas de ganado en la misma
cantidad de tierra”.
-¿Y qué implicancias tiene esto para la región?
“No
afectará el precio de la carne, porque eso lo fijan los mercados
internacionales, pero golpea al sector porque produces menos, puedes
tener un buen precio, pero tienes menos ejemplares para vender. El
camino entonces es mejorar la genética, cuidar tu pradera con riego,
fertilizantes, control de malezas, y así en lugar de tener dos ovejas en
una hectárea, puedes optar por una y un cordero de mejor calidad que te
entregue mejor precio de venta”.
Apoyo estatal
Por este motivo, Concha expresó la necesidad de complementar un mayor apoyo estatal en riego con el
desarrollo de líneas de financiamiento en materia genética. “Hasta
ahora ha habido poco apoyo del Estado, por ejemplo, en materia genética.
Si hubiera líneas de semen congelado, o que permitan traer
reproductores de Nueva Zelanda y Australia que es donde está la
tecnología y genética de punta sería bienvenido”. Concha destacó, el
importante desarrollo genético que los ganaderos regionales han
realizado por su cuenta.