Las
bolsas plásticas de todos los colores imaginables han empezado a cubrir
parte importante de los campos cercanos al vertedero municipal, en el sector de Leñadura.
Esos
elementos, altamente contaminantes en todo sentido, debido a los
vientos que son frecuentes en el área afectada, se escapan de las tareas
del personal y maquinaria que opera el Vertedero Municipal.
Las
rachas de viento las arrastran hasta los terrenos de los predios
cercanos a esas instalaciones, en cuyos límites es sepultada la basura y
los desperdicios que recogen los camiones de la empresa encargada del
retiro de los desechos domiciliarios de Punta Arenas; de los vehículos
particulares y de aquellos que son contratados para retirar escombros,
colchones y otros desperdicios desde las casas particulares.
Pero
una parte importante de esas bolsas plásticas queda atrapada en los
alambrados que marcan los límites de los predios cercanos al vertedero,
en su mayoría dedicados a actividades ganaderas.
Otras
bolsas superan esa barrera de alambres de púas y siguen volando hasta
el interior de esos predios y se quedan enredadas en los ramajes de los
árboles y de los arbustos que crecen en el sector, por ejemplo, en las
matas de calafates.
El
paisaje está, obviamente, alterado y las evidencias de la contaminación
son fácilmente perceptibles para todos quienes lleguen a transitar por
el sector e, incluso, llaman la atención de quienes van a dejar basuras y
desperdicios que recibe el vertedero.
El Municipio
Los
antecedentes del caso fueron puestos en conocimiento de la Dirección de
Aseo, Ornato y Control de Contratos de la Municipalidad de Punta
Arenas, a cargo de Gabriela Oyarzo, en calidad de directora subrogante.
“Estamos
buscando una forma de solucionar el problema, pero tenemos que contar
con la autorización de los dueños de los predios afectados por la
presencia de bolsas plásticas, pero hasta ahora no tenemos respuestas
positivas a nuestras gestiones”, señaló Gabriela Oyarzo.
Al mismo tiempo, lamentó la situación que se ha
generado y expresó su confianza en que se logrará una solución positiva
al problema y espera el apoyo de la empresa que maneja el vertedero y
sus terrenos para lograrla.
Mientras tanto, los portones de los predios privados del sector afectado por la acumulación de bolsas plásticas arrastradas por el viento, permanecen cerrados, con cadenas y candados.
En su oportunidad se barajó la posibilidad de que la Municipalidad
de Punta Arenas pudiera adquirir alguno de ellos, con el fin de
asegurar la posible extensión de los terrenos destinados a vertedero de
basuras y desperdicios, especialmente, domiciliarios.
Sin
embargo, la eventual compra de esos terrenos no fue definida, en forma
clara y precisa, por las autoridades pertinentes, tanto a nivel regional
como municipal, sin que hasta ahora se conozca de alguna resolución
definitiva al respecto.