Ebert
Urrutia, despostador de la Carnicería El Gauchito, comenta que la
parrillada, el vacuno y el bistec son el producto principal los fines de
semana. Pero ayer
con la cuarentena, el impacto en la venta ha sido fuerte. “Nosotros
estábamos tirando entre cuatro o cinco vacunos los días sábado y hoy,
tiramos uno y mire, todavía queda”, nos dice a alta hora de la tarde.
José Lizama, socio del local Lola, “como día de cuarentena, ha estado lento. Lo que pasa es que
los días viernes la gente sale desesperada a comprar porque, además
está el temor que pueda llegar la cuarentena. Pero hoy, comparado con un
fin de semana normal, las ventas cayeron un 30 o 40 por ciento más
bajas”, indicó.
En
conjunto, el comercio de Punta Arenas observó una fuerte caída el día
de ayer, en comparación con un fin de semana normal, debido a la
implementación de la cuarentena.
El centro de la ciudad lucía casi vacío durante la jornada, con la inmensa mayoría de los locales cerrados.
En
cambio, Zona Franca y el Mall Espacio Urbano Pionero fueron testigos de
una intensa actividad que se notó durante todo el día, con extensas
filas ante los principales supermercados de ambos recintos, donde
incluso se veía personas comprando colchones y otros voluminosos bienes.
Adaptarse
Para
los pequeños comerciantes, la caída sin embargo se ha visto hasta
cierto punto compensada con las ventas de los días viernes, admiten.
“Esta última semana subió un poco la venta porque la gente tiene más
plata por el 10 por ciento, pero nos defendemos con hartas ofertas en
salchichas, pollos y otros. No queda otra, porque la gente ya volvió a
los supermercados”.
Carolina
Rojas, dueña de botimarket La Zorra, apunta a la innovación. “El
delivery y las redes sociales son nuestro fuerte y encontramos prudente
invertir en una buena página web. Ha sido una solución práctica para el
usuario y nosotros”.
Agrega
que “vemos que la gente se está preparando para el fin de semana con
ventas fuertes los viernes, pero una caída igualmente fuerte los sábados
y domingos”.