Con esfuerzo y abnegación volvieron a la calle los feriantes de Villa Alfredo Lorca

Los
días sábado es fácil ver a personas instalándose pasadas las 7 horas,
poniendo sus productos en venta sin importar muchas veces ni las
condiciones climáticas.

María,
vive en el sector sur de Punta Arenas, específicamente en la Población
Archipiélago de Chile, y en conversación con nuestro medio, manifestó
que los sábado se levanta antes de las 6 horas para preparar sus cosas, y
partir a vender, para poder obtener así un buen lugar dentro de los
comerciantes.

“Yo
durante la semana trabajo recolectando cosas para vender, uno cambia
cosas o das cosas a cambio, por otros productos, que crees que se pueden
vender de manera fácil, y más rápida y obvio, con un valor. Ahora con
la pandemia ha sido un poco más complicado, porque se nota la
desconfianza de la gente, pero yo y muchos hacemos una desinfección de
los productos y estamos con nuestras medidas de seguridad, porque
necesitamos vender, ya llegó al punto que vivimos de esto”, manifestó la
vecina, que cruza la ciudad de extremo a extremo para vender sus
productos.

La
cuarentena total fue uno de los golpes duros que sufrieron, señalando
que “yo de acá pago mis consumos, le doy de comer a mis dos hijas,
entonces sin poder salir a vender, no era mucho lo que se podía hace,
entonces se juntaron las boletas, decían que no se cobrarían los
consumos, pero después cuando paso todo llegaron las cuentas, por suerte
ahora la gente anda, y se cuida, que es lo importante, para que podamos
seguir fun
cionando,
nosotros debemos parar la olla y eso es bueno, que la gente tome dentro
de todo conciencia, quizás no es lo ideal hacer esto, pero uno necesita
vivir, necesita comer, entonces ojalá sigamos mejorando acá en Punta
Arenas, así muchos podemos seguir trabajando”, concluyó mientras vendía
los productos de vestuario que tenía en venta.

Sobre
la libertad para trabajar que tienen, manifestó José Cárdenas, quien
junto a su esposa, llevan varios años vendiendo, dijo que “no tenemos
mayores problemas, de hecho carabineros pasan por acá, más en el verano
vienen a caballo, y no nos ponen problemas como se ve en el norte, nos
dejan trabajar y eso se agradece, porque se nota qu
e comprenden que uno trabaja para vivir, igual que como lo hacen ellos”.

Agregó
que “lo único malo es que a veces vienen los amigos de lo ajeno y se
llevan las cosas. A nosotros una vez nos robaron una bolsa de ropa, sin
que nos diéramos cuenta, como atendamos a otras personas”.

Para
poder obtener la ropa que venden, indicó que “la gente ahora las ofrece
hasta por Facebook, por lote, así que uno se la compra, y después va y
busca el lote, llegas a la casa, ahora se lava todo, se ordena, y se
deja en condiciones para poder obtenerla, lo mejor que los precios son
accesibles para la gente, e incluso a veces hasta cosas nuevas se
venden en un valor súper fácil de acceder”.

Cuando
se inició la feria de las pulgas, solo se ocupaba un tramo de calle
Capitán Guillermos, ahora ya se expandió por toda la Avenida
Circunvalacion, llegando incluso hasta la Población Aves Australes,
donde los fines de semana llegan cientos de personas a comprar, y poder
aportar así con los vecinos que realizan sus ventas.

Carabineros constantemente patrulla el sector, para resguardar la seguridad
de las personas, incluso cuando algunos inescrupulosos se aprovechan de
las personas que venden, y aún así sustraen sus productos, provocando
un daño considerable a estas personas.

Es por ello que hoy en Pingüino Multimedia destacamos la gran labor que cumplen los feriantes del sector, para poder sostener a sus familias.

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