La Contraloría General de la República en Magallanes, desde el año pasado se encontraba realizando diversas indagatorias en la Municipalidad de Laguna Blanca debido a denuncias que se realizaron durante los años 2018 y 2019 respecto de diversas irregularidades.
Dentro del informe de la entidad pública, señala que a la Contraloría se dirigieron dos recurrentes acogiéndose a reserva de identidad, quienes solicitaron investigar diversas materias de personal, recursos financieros, y control de bienes de uso, entre otros.
Los hechos denunciados en las presentaciones dicen relación con presuntos incumplimientos vinculados al retraso en los procesos de pago a proveedores y de viáticos, falta de revisión de conciliaciones bancarias, licencias médicas prolongadas del personal administrativo, bodegas con bienes en desuso, incompatibilidad en proceso de licitación de producción de eventos Jineteadas y otros de 2019, en el marco del Festival de la Esquila en su versión N° 29, que incidirían en inobservancias normativas, por lo que se consideraron como fundamentos suficientes para realizar la presente investigación.
Finalizada la investigación de la Contraloría, el informe arrojó que “se advirtió en la entidad edilicia, una falta de resguardo de los bienes comunales, constatándose en distintas instalaciones, algunos en desuso, mal estado, además de no contar con un detalle que permita identificar con claridad aquellos dados de baja y rematados, imposibilitándose con ello cuantificar el valor de los activos que podrían encontrarse en buen estado y seguir conformando parte del patrimonio municipal”
Además, el informe indica que “se constató que la entidad municipal, otorgó en el año 2018, feriado legal a una funcionaria a cuenta del período 2017, sin cumplir con los requisitos”.
Por otra parte, se comprobó que “en la conciliación bancaria de marzo de 2018, la existencia de cheques girados y no cobrados, caducados; diferencia de saldo financiero según confirmación de banco; y diferencia entre saldo conciliado, con el presentado en el Sistema de Contabilidad General de la Nación, lo que no guarda armonía con la confiabilidad a la información contenida en el sistema de información contable”.
Uno de los hechos más complejos que se visualizan en dicho informe, dice relación con la versión 29 del Festival de la Esquila, en donde señalan que “no se advierten objeciones sobre la determinación del monto y periodo transcurrido para efectuar el pago por concepto de viáticos; ascensos de grado; monto presupuestado para el festival; horas extraordinarias asignadas al director de Administración y Finanzas para desarrollar dicha actividad; participación de director de Administración y Finanzas en contratación de producción del evento; uso de la camioneta destinada al alcalde; elaboración del concurso público grado 11 de la planta municipal; beneficio a funcionarios municipales que viven en casas particulares; y conducción de vehículos fiscales”.
Tras este lapidario informe de Contraloría, la Municipalidad de Laguna Blanca deberá tomar medidas concretas para subsanar lo señalado en el informe especial de investigación.