Y es que al visitar el recinto y conversar con su director, Randy
Twyman, quedan claras las claves de este éxito: cuestionarse, dotarse de una
ética de trabajo y, especialmente, pensar en grande. “El museo Parque del
Estrecho es una obra que está a la altura de lo que la Región de Magallanes se
merece en términos turísticos, dada su importancia para el mundo”, sostuvo con
orgullo uno de sus visitantes.
Twyman lo explicó así, “cuando abordamos el reto de hacernos parte del
parque, nos fuimos dando cuenta de a poco que lo realmente atractivo, no era
sólo el Fuerte Bulnes o, incluso, ambos. Aquí había una historia que venía de
mucho antes, donde el protagonista es el propio Estrecho de Magallanes”. Y ésa
fue la visión que la concesionaria plasmó en el diseño y construcción del nuevo
centro de visitantes, abierto este año y que causó el asombro y la alegría de
muchos visitantes.
“Lo que quisimos hacer es que fuera atractivo para toda la familia,
para los padres, pero sobre todo para los niños”, dice con orgullo Daniela
Kovacic, artista magallánica, radicada hasta hace poco en Nueva York y quien
asumió el reto de crear una muestra atractiva para todos y que contara una
parte de la impresionante historia geológica, histórica y natural del estrecho.
“Preferimos poner varios hitos y que la gente eligiera lo que más les guste y
atraiga. Pero el primer hito, obviamente, fueron los barcos, porque Magallanes
llegó en un barco a ocupar el estrecho y así sucesivamente, quienes lo
siguieron”, explica.