Así, como viene ocurriendo desde hace tres décadas, cada segundo domingo del primer mes del calendario, miles de personas llegarán hasta la comuna de Río Verde para venerar a la Virgen de Montserrat.
Se espera que la llegada de los fieles sea a partir de las 10.00 horas de la mañana. La primera celebración de misa será a las 11.00 horas y estará a cargo del obispo Bernardo Bastres Florence. La segunda está fijada para las 13 horas.
Peticiones, agradecimientos, muestras de fe, pago de promesas, todo es parte de una jornada que se ha convertido en una tradición para los magallánicos.
Fue en el año 1981 cuando el Obispado de ese entonces Tomás González Morales decidió ser parte de este encuentro, que tuvo sus raíces en la historia de un prófugo de la justicia, quien decidió poner una imagen de la Virgen de Montserrat en una cavidad debajo de la cascada.Se dice que años después un incendio destruyó la imagen original, siendo esta reemplazada.
El culto a la Virgen de Montserrat se remonta más allá de la invasión de España por los árabes. La imagen, ocultada entonces, fue descubierta en el siglo IX. Para darle culto, se edificó una capilla a la que el rey Wifredo el Velloso agregó más tarde un monasterio benedictino.
Los milagros que se le atribuyen fueron cada vez más numerosos y los peregrinos que iban hacia Santiago de Compostela los divulgaron. Así, por ejemplo, en Italia se han contado más de ciento cincuenta iglesias o capillas dedicadas a la Virgen de Montserrat, bajo cuya advocación se erigieron algunas de las primeras iglesias de Chile y Perú, y con el nombre de Montserrat han sido bautizados monasterios, pueblos, montes e islas en América.
En Chile la imagen de la Virgen data de 1574 y habría sido encontrada por un indígena que cortaba leña en el cerro. Éste habría encontrado el busto a medio esculpir en el tronco de un árbol. Después de llevarla al capellán, éste la mandó a Lima para que la pintaran, recortaran y la terminaran de esculpir. Desde entonces, la imagen de madera policromada de 90 cms. de alto permanece en la parroquia de Montserrat (o parroquia “La Viñita”), enclavada en la esquina de la avenida de Recoleta con la calle Santos Dumont.
En cuanto a la identificación con el mundo delictual, pero se cree que provendría también de Barcelona. Allí la ermita original estaba enclavada en medio de una montañosa sierra (de ahí proviene las palabra compuesta “Montserrat”), lugar que servía de refugio habitual para quienes vivían fuera de la ley.