La
trágica muerte de la joven fueguina Stefany Cuevas Ibarra, de 27 años,
en un fatal volcamiento ocurrido el 27 de julio pasado, a la altura del
kilómetro 10 de la Ruta Y-65, en la salida norte de Porvenir, puso en
evidencia nuevamente la precariedad en que muchas veces se resuelve este
tipo de casos en la otra orilla del Estrecho y en algunas localidades
magallánicas que carecen de algunos servicios.
De
acuerdo con lo publicado en la edición del domingo 28 de julio de
Diario El Pingüino, el cuerpo de la joven fue descubierto durante la
mañana del sábado 27 al interior del vehículo volcado, sin signos
vitales, por automovilistas que circulaban por el lugar.
Alertados
por los ciudadanos, llegó personal del Hospital de Porvenir y
voluntarios de la Unidad de Rescate de la Primera Compañía de Bomberos
de la localidad, los que constataron el deceso.
Los
antecedentes del hecho fueron entregados a la Fiscalía, que determinó
la concurrencia de la SIAT desde Punta Arenas, para poder realizar las
pericias correspondientes y determinar las causas del accidente.
“Las
causas que le originaron la muerte (a Stefany Cuevas) deberán ser
determinadas por el Servicio Médico Legal (SML) de Punta Arenas”, relató
ese día el jefe de la SIAT Magallanes, capitán Robinson Benelli.
La
crónica policial consignó que “el cuerpo fue retirado por funcionarios
del SML de Punta Arenas, quienes debieron trasladarse hasta Tierra del
Fuego, retornando a la capital regional en horas de la tarde, donde
amigos de la víctima esperaron para acompañar a los familiares”.
Lo
que vino después tiene molestos e inquietos nuevamente a los
porvenireños, quienes representados por las más altas autoridades
municipales se reunieron con el seremi de Justicia, Fabián Mella, para
conocer de primera fuente si los protocolos adoptados en el caso se
ajustan a la normativa y requerir su perfeccionamiento, de tal forma que
cuando se apliquen, no vuelva a ocurrir que los familiares y amigos de
los fallecidos tengan que enfrentar en primer lugar el dolor de la
pérdida y luego ver cómo el cuerpo es trasladado a otra ciudad para
realizarle la autopsia antes de poder sepultarlo, porque no hay una
oficina del SML en Porvenir.
Oficio de diputado
Conocida
la situación de Stefany Cuevas, el diputado de Convergencia Social por
Magallanes, Gabriel Boric, ofició a la Seremi de Justicia para que
explicara cómo se hizo el traslado de la joven al SML de Punta Arenas y
si se ajustó al protocolo.
“Enviamos
un oficio a las autoridades regionales correspondientes para que se
haga una evaluación respecto del cumplimiento del protocolo que existe
para el caso de fallecimientos en Tierra del Fuego, en este caso en
Porvenir, ya que aparentemente este no se habría cumplido como se debe,
generando un dolor adicional e innecesario a la familia de Stefany”,
relató ayer Boric.
El diputado aclaró que “más que apuntar con el dedo a responsables, lo que nos interesa es que este tipo de episodios no se repitan. Ya sucedió con Diego Manquemilla”.
Asimismo,
Boric destacó la buena disposición del seremi de Justicia, Fabián
Mella, y advirtió que “seguimos teniendo un problema de centralismo en
nuestra región, en donde Porvenir y todas las localidades de Tierra del
Fuego quedan a merced de lo que se dicte en Punta Arenas. Entonces, ahí
todavía tenemos que mejorar los procedimientos, para que las familias no
tengan que vivir un doble sufrimiento en circunstancias tan trágicas”.
Desde
la oficina del parlamentario precisaron que el oficio fue despachado el
1 de agosto desde el Congreso en Valparaíso, pero aún no han recibido
respuesta.
“Se ajustó al protocolo”
Diario El Pingüino consultó ayer por la recepción del oficio al seremi de Justicia, Fabián Mella, quien respondió que recién lo habían recibido este lunes y “lo responderemos hoy (ayer)”.
Además,
sobre el fondo del asunto, Mella declaró que “se cumplieron los
instrumentos que regulan el procedimiento, toda vez que la autopsia fue
realizada el mismo día que ocurrió el hecho y la entrega del cuerpo
también fue efectuada el mismo día”.
El
seremi explicó que existen dos instrumentos que operan en estos casos,
“un protocolo de primeras actuaciones ante estos casos de fallecimiento
en Porvenir y el segundo es un convenio del año 2015, que regula
específicamente la realización de autopsias. De acuerdo con ese convenio
y el protocolo, las autopsias de las personas fallecidas en Porvenir,
que sean residentes y vayan a ser inhumadas ahí, tienen que realizarse
en esa ciudad”.
Las
excepciones a eso, dijo el seremi, son que por condiciones climáticas,
necesidades del servicio, caso fortuito o fuerza mayor, no pudieran
realizarse, en cuyo caso el equipo de Punta Arenas se trasladará allá el
mismo día o al siguiente.
“En
este caso, por razones de necesidades del servicio, inmediatamente
quedó establecido que la autopsia se iba a hacer de todas maneras el
mismo día en Punta Arenas, nunca hubo dilación. Y la entrega del cuerpo
se haría al día siguiente en Porvenir, como siempre se ha hecho, sin
costo para
la familia. Pero en este caso específico, el cuerpo se entregó en Punta
Arenas por expresa petición de la familia, el mismo día, y que asumían
el costo del traslado. Esa decisión la respetamos nosotros y el Servicio Médico Legal”, precisó.
Le costó el cargo
La
reacción de las autoridades comunales no es antojadiza y apresurada,
puesto que aún recuerdan con dolor e indignación el trágico caso del
destacado piloto de automovilismo Diego Manquemilla, de 29 años, quien
falleció el 9 de marzo de 2017 en un accidente ocurrido en las
inmediaciones del aeródromo de Porvenir y cuyo cuerpo permaneció cerca
de 12 horas en la pampa y luego fue trasladado en una camioneta
municipal.
“Nadie
quería hacerse responsable de trasladar el cadáver de Diego
(Manquemilla) a la morgue. Yo hablé con la familia y facilitamos el
vehículo de la municipalidad para ese traslado”, dijo en aquella
oportunidad la alcaldesa de Porvenir, Marisol Andrade.
“El
Gobierno Regional no puede levantar cuerpos, ni el municipio tampoco.
Hemos ofrecido los recursos para que el SML pueda tener el vehículo que
necesita, pero este organismo tiene que aportar con el personal”,
respondió el intendente de la época, Jorge Flies.
Finalmente,
luego de diversas protestas de la comunidad fueguina, el trágico
episodio le costó el cargo al gobernador Alfredo Miranda.