aquel que ame un poco la historia y la navegación, sabe bien que no hay
espectáculo más bello que recorrer un navío histórico y empaparse de su
trascendencia. Lo sabe bien Talcahuano que posee el R.H. (Reliquia
Histórica) Huáscar, y ahora también lo sabe bien Iquique que, gracias a la donación de una empresa minera, pudo “volver a la vida” a la corbeta Esmeralda.
A
nivel mundial, es famoso el tour por el legendario HMS Victory, que le
diera a Gran Bretaña el dominio absoluto de los mares por más de un
siglo, tras la victoria de Trafalgar; también el crucero Aurora,
atracado en San Petersburgo, que fuera el iniciador de la Revolución
Rusa y ni hablar del impresionante Museo Marítimo de Kure, el cual
muestra una réplica 1:10 del superacorazado gigante HIJMS Yamato, el
último, más grande y poderoso acorazado de la Segunda Guerra Mundial.
PUNTA ARENAS
Frente
a todos estos hitos históricos, Punta Arenas no se queda atrás y la
notable obra del empresario magallánico Juan Luis Mattassi, ofrece una
obra única en Chile: el museo de sitio Nao Victoria, que año a año recibe a más de 20 mil visitantes.
Ahora,
sin embargo, la idea es dar un salto adelante y llevar esta iniciativa a
un nuevo nivel y para ello ha sido el trabajo que el propio empresario
impulsara desde hace siete años y que ahora ha cristalizado en un
importante esfuerzo por parte de los ministerios de Obras Públicas y
Vivienda.
El
seremi de Vivienda, Fernando Haro, informó que se está definiendo el
sector donde se instalará este proyecto. A su vez, el seremi de Obras
Públicas, Ricardo Haro, indicó que la Dirección de Arquitectura del MOP
está trabajando en el diseño de esta obra, cuyo objetivo es generar un
nuevo museo de sitio en el borde costero de Punta Arenas, donde se
ubiquen las réplicas de cuatro embarcaciones, que podrían ser la Nao
Victoria, la Goleta Ancud, el HMS Beagle y la James Caird, el bote en el
cual Ernest Shackleton navegó 1.300 kilómetros desde Isla Elefante,
donde había varado con su buque Endurance, hasta las islas Georgias del
Sur y que hoy está en plena construcción por parte de Mattassi.
En
paralelo, explicó, se está trabajando en un aspecto esencial de todo el
proyecto, esto es el modelo de negocios con que va a operar este museo,
lo cual es un tema especialmente relevante, indicó. En este sentido,
una opción que se baraja es la adquisición de las naves y la entrega en
concesión a un privado que opere el proyecto. “Hay distintas
alternativas que estamos barajando”, indicó Haro.
La
idea, recalcó, es que el museo pueda estar disponible para el público, a
más tardar, para las celebraciones del próximo Quinto Centenario del
descubrimiento del Estrecho de Magallanes, el 21 de octubre de 2020.
De
hecho, el intendente Jorge Flies detalló que el proyecto es parte de
una remodelación integral de la Costanera, que incluirá también
importantes proyectos de remodelación en todo su borde y que incluyen
también la futura construcción del nuevo centro de visitantes del Muelle
Prat de la Empresa Portuaria Austral.
DIFICULTADES
El
proyecto no ha estado exento de dificultades, como fuera el anuncio
esta semana del propio empresario Juan Luis Mattassi, quien indicó que
había recibido un ofrecimiento para la venta del HMS Beagle por parte
de empresarios de Ushuaia, ciudad cuyas aguas alguna vez surcara aquel
navío.
Mattassi
asegura que el ofrecimiento bordea los 200 millones de pesos y ha
criticado constantemente a las autoridades de gobierno por su falta de
apoyo, especialmente a Corfo. De hecho, el director regional de este
organismo, Roberto Vargas, explicó que las puertas de este servicio
están abiertas, pero que existe una limitación en el aporte que este
servicio puede entregar a los privados, a través de sus instrumentos y
que llega a los 40 millones de pesos.
VENTAJAS
Con todo, las posibilidades que abre una empresa semejante para Punta Arenas son muy importantes.
El
Huáscar recibe cada año a más de 200 mil visitantes nacionales y
extranjeros, en tanto que el Museo Corbeta Esmeralda, en Iquique, se ha
convertido en la principal atracción turística de la ciudad, según el
sitio especializado Identidad y Futuro, el cual informó que en sus ocho
primeros meses de funcionamiento registró más de 54 mil visitantes. De
hecho, el museo puede ser conocido en todo el mundo, desde una
plataforma on line que, hasta ahora, ha reavivado el interés por conocerlo.
El
sueño es que en octubre de 2020, cuando delegaciones de todo el mundo
lleguen a Punta Arenas a participar en las celebraciones del Quinto
Centenario del Descubrimiento del Estrecho de Magallanes, un fenómeno
similar pueda vivirse en Punta Arenas, despertando en miles de personas,
el íntimo deseo de regresar a esta ciudad austral, testigo de algunas
de las más asombrosas hazañas de la navegación mundial.