El
consejero regional de Puerto Williams, Rodolfo Moncada, se refirió a la
decisión adoptada por el Juzgado de Letras, Garantía, Familia
y Laboral de Cabo de Hornos, el cual acogió la demanda interpuesta por
la jefa de la Dirección de Obras, Cristina Gaete, y ordenó a la
municipalidad local pagarle $10.000.000 por concepto de daño moral,
provocado a la demandante por el acoso laboral que habría soportado
entre enero y agosto del presente año.
En
el fallo, se determinó que Gaete Cortés fue víctima de acoso laboral
después de denunciar irregularidades en el programa “Recuperación de
Barrios”, entre otros.
Es así que en la lectura del fallo se indicó que “en efecto, con la prueba incorporada al juicio, se acreditó las vulneraciones
alegadas, pues como se ha explicado, el edil citó intempestivamente a
la actora a una reunión, junto al abogado de la municipalidad,
exigiéndole respuestas y cuestionando su actuar, lo que generó angustia y
temor en la actora, lo que no se condice con el hecho que la
denunciante estaba actuando diligentemente en el trabajo que le fue
cometido”.
Resolución
que agrega: “Por otra parte, en la designación de Haydée Mella en el
cargo de administrativo del Departamento de Obras, en reemplazo de
Alejandro Vidal, constituye un acto vulneratorio, pues perjudicó
seriamente la labor de la directora de Obras durante el tiempo que ella
sirvió en el cargo, independiente de las licencias médicas y ausencias
que la demandante tuvo en períodos posteriores”, y agrega: “Que a su
turno –continúa–, a lo menos en una oportunidad,
el edil le dijo a doña Cristina que tenía las puertas abiertas para
irse del trabajo, lo que teniendo en consideración la relación de
verticalidad existente entre las partes, son expresiones que constituyen
una clara advertencia o amenaza,
lo que no se condice con la obligación del empleador de resguardar la
salud psíquica de un trabajador, y por otra parte, condiciona
indebidamente cualquier actuación de ésta en el futuro”.
Moncada
fue enfático en indicar que el fallo fue justo y era lo que la
comunidad de Puerto Williams esperaba, agregando que “Estoy muy contento
que se haga un poco de justicia. En Puerto Williams vivimos en una
verdadera dictadura, con un grupo familiar que se cree por sobre la ley
en la administración del municipio, controlando qué vecino se junta con
cual, amenazando y persiguiendo”.
El
consejero regional, dijo que “se demostró todos los malos tratos que se
hacen en ese municipio, partiendo por el propio alcalde. Este es un
caso más de una larga lista de funcionarios que se fueron del municipio
por vivir lo mismo. Yo desde que llegué a la isla he visto esas malas prácticas, pero
se incrementó muchísimo con Pamela Tapia y Patricio Fernández, quienes
tienen a toda su parentela trabajando en el municipio” y denunció que
“vigilan lo que publicas o no en el Facebook, si algún funcionario
comparte o le pone me gusta a alguna publicación que ellos les incomode
los reprenden con mucha fuerza, a los gritos, intimidan y manipulan a
las personas, parte de todo eso quedó demostrado en el juicio, por lo
que estoy feliz y agradecido del trabajo realizado por Cristina”.
Finalmente,
el consejero regional dijo que “Espero que esto sirva para que la gente
pierda el miedo y quieran hablar y no se dejen pisotear por un grupo
nefasto, aún faltan más cosas que salgan a
luz. Me alegro que la verdad esté saliendo a la luz, porque es solo una
pequeña parte de todo lo que ha sufrido una gran cantidad de vecinos
durante años”.