Se
espera que desde el próximo mes, en todas y cada una de las operaciones
que realiza la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), se podrá calcular
su huella de carbono, que se traduce en medir el impacto o la marca que
deja sobre el planeta en su actividad cotidiana, de manera de conocer la
contribución de la petrolífera a los gases de efecto invernadero y
buscar opciones para reducir su impacto.
ENAP
inició el año pasado un trabajo conjunto con sus filiales y
operaciones, con la finalidad de realizar la medición de su huella de
carbono, acción que le ha permitido disponer de una herramienta
transversal, estandarizada y acorde con los desafíos en materia de
gestión de gases de efecto invernadero.
Al respecto, el director de Gestión Ambiental de la empresa, Fabián
Guerrero, explicó que “para una empresa pública, que debe ser
sostenible y responsable en su actuar con el medioambiente, es sumamente
relevante contar con esta metodología”.
El
ejecutivo agregó que “a través de ella, podremos estimar la huella de
carbono de las operaciones en Chile, Argentina y Ecuador, como paso
necesario para avanzar en la identificación y definición de las medidas
de compensación y/o reducción que se podrían adoptar a futuro”.
Para
Guerrero se trata de un tema que cobra aún más importancia,
“considerando que, a fines de este año, Chile será organizador de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y que, como
empresa del Estado, debemos buscar mejoras en nuestro desempeño
ambiental”.
La
iniciativa es liderada por la Gerencia de Asuntos Corporativos y
Sostenibilidad, con la colaboración de la Gerencia de Gestión
Energética, las direcciones de Transporte Marítimo y Transporte
Terrestre, y la Gerencia de Aprovisionamiento.
Para
arribar a una solución estandarizada, los equipos revisaron y
compararon las metodologías usadas por las grandes empresas de la
industria Oil&Gas, como BP, Total, Exxon, Chevron, y validadas
internacionalmente, como son GHG Protocol y la ISO 14064, entre otras,
con el objetivo de que pudiesen ser replicadas en las operaciones y
actividades de ENAP.
Desde
un punto de vista operativo, cada unidad de negocio reportará
mensualmente sus emisiones de gases de efecto invernadero, las cuales
serán incorporadas con el fin de tener una cifra estimada a nivel
corporativo.