Declarada Zona Típica en agosto del 2000 por decreto del Ministerio de Educación, la Estancia San Gregorio, constituye el conjunto rural-industrial, fundado por José Menéndez, que representa un símbolo de la época más próspera del auge de la ganadería en la región más austral del país, considerándose un testimonio de una época colonizadora de hace más de 120 años.
“Las construcciones que conforman la estancia, mantienen un estilo algo sureño con ciertos elementos de la edificación en Australia y Nueva Zelanda, alineadas en torno al camino internacional y al camino menor de empalme del mismo, están realizadas con ladrillos, maderas y planchas de zinc, presentando un buen estado de conservación”, señala el documento que oficial que entregó el título patrimonial a la estancia.
“Entre los edificios del conjunto rural-industrial está el galpón de esquila, el cual, por sus notables dimensiones y por la sobresaliente armaduría de galpón con vigas de gran escuadría, constituye una construcción única, testimonio de la época de auge de la ganadería en Magallanes y Antártica Chilena”, continúa diciendo el texto.
Historia
La Estancia de San Gregorio se encuentra ubicada en el kilómetro 120 de la Ruta Internacional Monte Aymond, al norte de Punta Arenas. Fue fundada por José Menéndez y edificada, a partir de 1878, por el pionero Marius Andrieu.
Es uno de los principales testimonios del modelo de gestión agroindustrial que representaron las estancias en la zona austral. La producción ovina de lana, sebo, carne y cueros, fue por casi un siglo el principal recurso económico de la región.
Por las condiciones geográficas donde se emplazaban, se estableció este modelo de asentamiento territorial que reunía el área productiva con todos los servicios necesarios para la manutención de sus trabajadores.
Características
Dentro de su infraestructura destaca su grasería, invernadero, galpón de esquila, baño de lanares, herrería, bodegas, casas para el administrador, capataces, empleados y obreros, cocina, proveeduría, servicios sanitarios, capilla, enfermería, biblioteca, sala de estar para juegos, teatro, entre otros.
Además, llegó a contar con un muelle propio y un ferrocarril, con el fin de trasladar y embarcar los productos de forma directa.
Destaca su gran galpón de esquila y su armaduría con vigas de gran escuadría, junto al sistema de cortavientos que llegó a alcanzar los 5,20 metros de altura y fue el más importante de toda la región.
La Estancia vivió su mayor auge entre los años 1910 y 1930, periodo en que destaca la construcción de una nueva casa patronal en el año 1925 a manos del arquitecto francés Antoine Beaulier.
Posteriormente, la economía magallánica inició un largo período de estancamiento, que hizo que la Estancia estuviera completamente activa solo hasta los años setenta.
En el año 2000 este conjunto fue declarado Monumento Nacional. Su preservación otorga un testimonio del diseño arquitectónico típico de la época del poblamiento y desarrollo de la Patagonia chilena.