La alcaldesa de Torres del Payne, Anahí Cárdenas, manifestó ayer que “seremos estrechos vigilantes de la operación de este proyecto, pues debemos cautelar la calidad de vida de nuestros habitantes”.
Cárdenas explicó que el municipio entregó observaciones al proyecto, pero admitió que no lo rechazó de plano. “Soy muy respetuosa de la parte técnica y por ello, nosotros presentamos las observaciones de nuestra comunidad en materia de olores, escurrimientos de líquidos y el transporte de los residuos desde la piscicultura hasta el sitio de disposición, las cuales entiendo fueron recogidas. Reitero, en la parte técnica no voy a discutir, pues para eso están los organismos técnicos del gobierno, pero sí me habría gustado que hubiera existido alguna participación del municipio al momento de aprobarse esta iniciativa”, declaró la autoridad comunal, quien insistió en la voluntad de este organismo en velar por la correcta operación de este proyecto.
Aunque el seremi de Medio Ambiente, Juan Marcos Henríquez, aseguró que el transporte de los residuos no se topará con el tránsito de turistas hacia el parque, la alcaldesa indicó lo contrario.
Proyecto
El proyecto fue aprobado por el Servicio de Evaluación Ambiental, SEA Magallanes, el pasado 7 de junio. Denominado “Reutilización de Lodos de la Piscicultura”, éste fue presentado por la empresa Acuimag que opera una piscicultura en el sector de Río Hollemberg, en la aledaña comuna de Puerto Natales.
Según la empresa, el objetivo de la iniciativa es “aportar al mejoramiento de suelos en base a la aplicación de abono orgánico correspondiente a lodos generados en esta piscicultura”.
En términos concretos, la iniciativa se extenderá a lo largo de una superficie de 216 hectáreas, en el predio “Rancho Lourdes”, entre las comunas de Torres del Payne y Puerto Natales, a 17 kilómetros de la Ruta 9 que une Puerto Natales con el parque nacional.
La vida útil del proyecto es de 20 años renovables y, de acuerdo a las autoridades regionales, se estableció un mecanismo de monitoreo periódico de los residuos sólidos volátiles (para medir olores) y metales pesados, además de baños químicos.