La desesperación por mejores
ingresos económicos, calidad de vida o simplemente explorar nuevos horizontes,
trae a los extranjeros a vivir a la ciudad de Punta Arenas, aunque para algunos
sobrevivir al frío de la región magallánica no es nada fácil.
Los cambios a veces suelen ser
drásticos en su totalidad y es así como algunos inmigrantes abordan el término
“explotación laboral” sin conocer su real definición. Sólo por el hecho de no
adaptarse a los cambios de rutina laboral que la ciudad austral aplica a sus
habitantes.
El colombiano Alejandro Araque,
domiciliado cerca del centro de Punta Arenas, quien dejó bajo reserva el nombre de la empresa
donde trabaja, señaló que “conseguí
trabajo en una empresa que
actualmente organiza eventos, donde
trabajaría como comunnity manager llevando el mercadeo de la marca,
posteriormente asistí a la entrevista con el dueño de la productora para
determinar los términos de trabajo”.
Araque narró que “partió diciendo que sólo me podía
ofrecer 230 mil pesos chilenos mensuales, por debajo del sueldo mínimo para
ese momento, con la posibilidad de un aumento de 30.000 pesos que me permitiera
iniciar mi proceso legal de migración. Al inicio, comencé ordenando cables,
mesas, tramitación del pago del agua, entre otros servicios, trabajos que no me
correspondía hacer ni se discutió dentro de la negociación”.
El joven colombiano agregó que
“al momento de cancelar mi liquidación, éste no reconoció mis horas extras,
aparte no me hizo contrato. Igual seguí trabajando, ya que no me podía dar el
lujo de quedarme sin empleo”.
Asimismo, comentó que luego
consiguió otro trabajo, con contrato y en regla.
Para el venezolano Eyil Campos la
situación es muy distinta, “entro a la 10.30 y salgo a las 20 horas, con mis dos
horas de colación, cuando en el estado Zulia, de donde soy, el horario es
corrido y con suerte tienes tiempo para almorzar”, acotó el “maracucho”, quien
lleva cerca de cuatro meses en Punta arenas.
Por su parte, el seremi del Trabajo, Carlos Abarzúa, precisó que “la
trata de personas es un delito, por eso los extranjeros deben estar atentos a
varios elementos de engaño por parte del empleador. Así, en un posible caso de
explotación laboral, se debe emitir la denuncia a través de las entidades
correspondientes, como la Policía de Investigaciones.