Este fraterno esfuerzo de ambas instituciones navales está orientado a
garantizar la seguridad de la navegación en el área comprendida al sur del
paralelo 60, con la operación de un “Buque de Servicio Antártico”,
para lo cual el trasandino A.R.A “Suboficial Castillo” y el chileno
ATF “Lautaro” se alternaron durante cuatro períodos para constituirse
como buque de servicio.
Entre las operaciones más importantes, destacaron las maniobras de
control de derrame de combustible de naves circundantes, apoyos a programas
antárticos de otras nacionalidades y apoyo logístico a más de 10 bases de 7
nacionalidades distintas, contribución a la labor científica nacional e
internacional, asistencia con información meteorológica de la zona de
patrullaje, mantención de señalización marítima, asistencias médicas, entre
otras.
Ante esto, el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval,
Contraalmirante Ivo Brito Sánchez manifestó, “Ha quedado demostrado que
esta actividad es fundamental para la seguridad de la vida humana en esas
latitudes, contribuyendo al apoyo de la comunidad científica, asistencias y
evacuaciones médicas, y a la preservación del medio ambiente y del ecosistema
marítimo”.
Los orígenes de esta operación se remontan al año 1998, cuando
Argentina y Chile acordaron realizar actividades vinculadas al Convenio
Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimo del año 1979, participando
en forma integrada y alternada en el área antártica. A través de los años la
experiencia se fue repitiendo, alcanzando un grado de madurez en la relación de
ambas Armadas que permitió institucionalizar esta operación hasta la
actualidad.