Ganaderos esperan que lluvias por Fenómeno del Niño beneficien al sector

Un par de datos: en 2010, había en Magallanes, dos millones 100 mil ovinos, según el Censo Agropecuario de aquel año. 

Poco más de una década más tarde, el mismo instrumento medía apenas un millón 400 mil ovinos en la región.

La ganadería magallánica ha sido especialmente afectada por la sequía en los últimos años, obligando a los productores a disminuir constantemente la cantidad de ganado y disminuyendo considerablemente, los ingresos del sector.

Ahora, sin embargo, la proximidad de un importante Fenómeno del Niño en la zona, este verano, augura mayores precipitaciones este verano, lo que sería muy bienvenido para el sector. 

Ayer, el presidente de la Asociación de Ganaderos de Magallanes (Asogama), Gerardo Otzen, manifestó lo importante que sería que, producto de este fenómeno, se produjeran mayores precipitaciones en la Patagonia, en la próxima temporada estival.

Y un anticipo de ello fue el invierno.

“Efectivamente, tuvimos este año un invierno más cercano a lo normal que teníamos hace 10 a 15 años, pero tampoco fue un gran invierno para nosotros, pero se presentaron nieves y lo otro que ha pasado es que no hemos tenido los vientos que hubo en los dos últimos años, bajó un poco la fuerza y la frecuencia del viento lo que hace que la humedad permanezca más tiempo en el suelo”, indicó.

Sostuvo que el crecimiento del pasto depende de muchos factores, pero los tres más importantes lógicamente son la fertilidad del suelo, la temperatura que tenga el suelo para el abastecimiento de las plantas y la humedad.

“Si existe la posibilidad que producto del fenómeno del niño, haya mayor lluvia en el verano para nosotros es ideal, porque así tendríamos asegurados temperaturas sobre 8 grados, lo que favorece el crecimiento del pasto. En forma normal, en la Patagonia, nosotros teníamos crecimiento del pasto hasta fines de septiembre y octubre, cuando había humedad, pero en diciembre, producto de los vientos, ya se iba la humedad del suelo y dejaba de crecer el pasto, para tener un pequeño rebrote del pasto en marzo-abril, cuando volvían las lluvias, por lo que tener un verano con lluvias es para nosotros la situación ideal”.

Por lo pronto, sin embargo, estas son solo posibilidades.

“Lo que estamos viendo es lo que normalmente se produce y que ya en esta fecha empieza a perderse la humedad y vamos a llegar a los primeros días de diciembre en que el pasto deja de crecer producto de la humedad”.

Habrá que esperar.

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