En
alerta se mantiene el gremio del turismo en Torres del Paine, ya que el anuncio del Gobierno sobre el Plan Fronteras Protegidas pondría la
lápida a la octava maravilla del mundo.
“Como
Asociación de Hoteles y Servicios de Torres del Paine fuimos impulsores del pase de movilidad, ya que veíamos esperanzados cómo esta medida fomentaría el turismo interno y ayudaría a la recuperación de una
actividad económica tan golpeada durante la crisis sanitaria. El anuncio
realizado ayer nos deja con las manos atadas, desincentiva los viajes
por el territorio nacional, ya que permite a los chilenos viajar a otros
destinos con los que no podemos competir, por su sostenida baja de
precios”, comentó el presidente del gremio, Rodrigo Bustamante.
Señalan
además que este plan trae consigo un aumento en el desempleo, un desastre
económico para empresas hoteleras y de servicios, que durante el 2020
lograron sustentarse sin mayor apoyo del Gobierno, y que tenían puestas
todas las esperanzas en repuntar este 2021. “Durante la temporada
2019-2020 el turismo aportó con el 10% del Producto Interno Bruto en
Magallanes, generó cerca de 18.000 empleos con rentas que están por
sobre el 10% de la media nacional, a lo que además hay que sumar todos
los servicios que se ven beneficiados con la actividad, como el
comercio. Este anuncio pone en riesgo fuentes de empleo y amenaza con
destruir un destino que nos ha costado años posicionar a nivel mundial.
De seguir así, Torres del Paine se transformará en una belleza natural
sin ningún servicio”, agregó Mauricio Kusanovic, vicepresidente de HYST.
Asimismo,
calificaron la medida como arbitraria y centralista, ya que quienes
viajen al extranjero tienen que hacer cuarentena en un domicilio al que
puedan llegar en menos de 5 horas. “Nuevamente hicieron un plan sin
considerar a las regiones, sobre todo a las extremas”, dicen desde el
gremio.