Lograr el sello de origen para el cordero magallánico es algo que se viene gestando desde hace años y que aún no logra concretarse.
Por ello, representantes de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), industriales de la carne ovina, directivos de la Asociación de Ganaderos de Magallanes (Asogama), profesionales del SAG e INIA junto a la seremi de Agricultura, Etel Latorre Varas, iniciaron un primer acercamiento con el genetista y director de INIA Remehue, Rodrigo de la Barra, quien lideró el trabajo de la inscripción del sello para el ovino chilote.
Hace un año, el ministro de Agricultura, Carlos Furche, anunció el reconocimiento oficial del “Cordero Chilote” por parte de los organismos competentes como Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi), las bondades asociadas a su denominación de origen son significativas, no sólo para los pequeños ganaderos de la isla grande Chiloé que han visto una mejora en los precios de venta, sino que además se benefician los sectores gastronómico y turístico de la región.
El doctor de la Barra dictó una charla a diversos representantes de asociaciones, productores e industriales de carne ovina para presentar el programa de trabajo realizado con productores de Chiloé y que puede tomar el sector ganadero regional para lograr la denominación de origen del “Cordero Magallánico”. De la Barra dijo que “para lograr dicha certificación es necesario definir exactamente las características diferenciales y de autenticidad del producto, que es lo que lo hace distinto”.
El Instituto de Investigaciones Agropecuarias del Ministerio de Agricultura ha desarrollado varios sellos de origen en el país como el “Tomate Limachino” y el “Cordero Chilote”, entre otros, para lo cual se requieren de estudios genéticos y productivos que “permitan probar que la calidad del producto se debe al territorio donde se encuentra”.
A su vez, Latorre expresó que el presente trabajo se enmarca dentro de lo establecido en las mesas de trabajo ovinas y presenta una oportunidad real de contar con productos diferenciados y reconocidos como tales, por los consumidores vinculado a una identidad y territorio como es la Patagonia. “Sin duda los sellos de origen son una palanca de desarrollo para todo el territorio”, dijo la autoridad magallánica.