A pesar de los cambios sutiles en la política chilena provenientes del estallido social del 18 de octubre, lo que se mantiene más vivo para la gente es la transformación en el paisaje urbano de las ciudades, las cuales se vieron afectadas por la vandalización e incluso la destrucción de puntos turísticos o comerciales del centro.
Dentro de la ciudad de Punta Arenas, tenemos el caso del rayados en el frontis de la Intendencia Regional en 2020, lo cual terminó con la detención de 5 personas.
Otro caso emblemático fue con la estatua de José Menéndez, la cual fue derribada y puesta a los pies del Indio Patagón en Plaza Benjamín Muñoz Gamero, debido a la historia del empresario español con el exterminio del pueblo selknam. Además de esto, se vandalizó también su mausoleo, el cual fue atacado con pintura y carteles.
Dentro de todos estos casos, de los cuales se pueden mencionar los rayados a fachadas del centro o empresas, el que más impactó fue el incendio de las oficinas de la AFP Habitat en Avenida Colón 798.
Realizado el 12 de noviembre de 2019, la herida de esta situación estuvo expuesta para los habitantes y vecinos del sector durante mucho tiempo, hecho que se encuentra prácticamente zanjado con la construcción de un nuevo edificio en la esquina.
No se puede decir lo mismo con el siniestro en Colón con Bories, donde se incendiaron tres centros comerciales y un kiosco. Durante esa acción se presentaron voluntarios de 6 compañías de Bomberos, quienes pudieron mantener el fuego y evitar que las llamas se propaguen hacia un estacionamiento perteneciente al Liceo María Auxiliadora.
A estos lugares se les suma la implementación de planchas en ventanas de varios locales del centro, cuyos trabajadores, desesperados, intentaron defenderse de los ataques con lo que tenían a mano. Lamentablemente, el paisaje de metal no cambió tras el final de los desmanes, sino que se mantuvo como medida preventiva, afectando así la imagen del centro de la capital de Magallanes.