Este lunes, Punta Arenas vivió una jornada inusual marcada por el sol y temperaturas que alcanzaron los 15°C, generando un ambiente poco común para esta época en la región de Magallanes. El buen clima fue aprovechado por decenas de familias que se volcaron al borde costero del Estrecho de Magallanes, transformando el paisaje en una escena de alegría y convivencia.
Niños jugando en la arena, adultos compartiendo mates y paseos en bicicleta se tomaron el día, mientras algunos se atrevieron incluso a bañarse en las frías aguas del estrecho. La postal fue celebrada como un respiro cálido en medio de la habitual inestabilidad climática del extremo sur del país.
La jornada dejó en evidencia el valor que tiene cada momento de sol para los magallánicos, quienes no dudaron en salir a disfrutar de esta inesperada primavera costera.