Fueron
casi 3 semanas que duró la restricción vehicular en Punta Arenas. Una
norma que buscaba disminuir la movilidad y los contagios. En un momento,
se pensó que podría ayudar, pero con el paso de los días no tuvo mayor
resultado, sobre todo porque varias personas fueron sorprendidas con
patentes adulteradas y otros, esquivaron los puntos de fiscalización
para dirigirse a su lugar de trabajo o realizar alguna labor esencial.
En
su momento, autoridades regionales de todos los ámbitos reconocían que
las medidas no dieron el ancho y quizás, fueron uno de los detonantes
para que el exintendente José Fernández, saliera de su cargo.
Y los números avalan la ineficiencia de esta medida.
De
acuerdo con el estudio de movilidad de la Universidad del Desarrollo,
en la semana del 7 al 14 de septiembre, la movilidad en la capital
regional solo disminuyó 24 por ciento. Del 14 al 21, se redujo solo un
18 por ciento, y hasta el 5 de octubre la movilidad redujo un 21%.
El
alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reconoció -en su momento-
que la medida no dio resultado y que era necesario cambiar la
estrategia.
Ahora,
todas las personas que intenten ingresar a la región lo deben hacer con
un PCR negativo con 72 horas de anticipación. Lo mismo para los viajes
interprovinciales. En todos ellos, las personas deberán cumplir una
cuarentena obligatoria.
Al
respecto, el exjefe UCI de la Clínica RedSalud Magallanes, doctor Enzo
Sáez, reconoció que la medida no fue lo que esperaban las autoridades.
“En
cuanto a restricciones, está claro que hace rato que no llegan
cruceros, los vuelos han bajado pero han persistido, hay cordones
sanitarios, entonces, estamos hablando de circulación de vehículos de
gente -básicamente- de Punta Arenas y posiblemente camiones u otros vehículos
que llevan insumos de una ciudad a otra. He leído que hay gente que ha
entregado 400 permisos semanales. También se ha cambiado el rubro para
vender artículos esenciales burlando la ley”.