Magallanes y Antártica Chilena comienzan a sentir el cambio climático

Esta semana, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio
Climático de la Organización de Naciones Unidas (IPCC-ONU) entregó
parte del informe sobre el estudio que se está llevando a cabo sobre las
condiciones actuales del planeta, los efectos del cambio climático y
las posibles acciones para lograr una carbono neutralidad para el año
2050. El tiempo se agotó y el impacto del cambio climático a nivel
mundial de seguir a esta velocidad, será irreversible.

Pero
el mensaje central del informe es también un llamado a la acción y a la
esperanza: con cada cantidad adicional de calentamiento global los
cambios se harán ma
yores,
por lo que cada tonelada de CO2 emitido cuenta. Reducir las emisiones
en forma drástica, rápida y sostenida permitirá entonces limitar el
impacto del calentamiento global.

Las
altas temperaturas que se han registrado en el norte del continente
americano es solo una muestra de lo que podría venir en un futuro
próximo.

Canadá
durante las últimas semana ha registrado temperaturas que superan los
40 grados Celsius, y en la vereda del frente, Brasil registró una
insólita nevazón en parte sur del país, en la ciudad de Gramado, donde
además fueron golpeados por olas de frío que alcanzaro
n los históricos -7,8 grados Celsius.

En
tanto, en nuestro país, la fuerte sequía que azota gran parte del norte
de Chile ya es de grados extremos, incluso, ha llevado a varios
científicos a buscar una solución pensando en regiones como Aysén y
Magallanes que puedan alimentar de agua.

Pero
el impacto no para, en Europa, al igual que en América del Norte, los
picos de temperatura han sido extremos, incluso, esta época estival en
Sicilia, Italia, se registraron 48,8 grados Cel
sius de temperatura, algo nunca antes imaginado.

Pero, ¿qué sucede en las zonas más frías?

En
la Antártica durante los meses de enero y febrero del 2020 se
registraron temperaturas nunca antes vistas en distintos sectores y
bases científicas internacionales.

Por
ejemplo, investigadores del Programa Antártico Australiano registraron
un evento de ola de calor en la estación de investigación Casey, en la
Antártida Oriental, durante el verano de 2019-2020.

Los
hallazgos del equipo fueron publicados en la revista Global Change
Biology, y los autores advirtieron que los cambios podrían afectar los
patrones climáticos globales.

Entre
el 23 y el 26 de enero de 2020, un equipo de investigación en Casey, en
el oeste de Australia, registró las temperaturas máximas y mínimas más
altas jamás vistas en la base.

Durante
el período, las mínimas fueron superiores a cero grados Celsius,
mientras que las máximas alcanzaron un máximo de 7,5 grados.

El
24 de enero, el equipo de Casey registró una temperatura alta récord de
9.2 grados Celsius, 9 grados más que el máximo promedio de la estación.

Al
mismo tiempo, en la base científica chilena Julio Escudero,
perteneciente al Instituto Antártico Chileno el 9 de febrero de 2020 se
registraron 20,7 grados Celsius de temperatura, a unos 200 kilómetros de
distancia, ese mismo día la base nacional Bernardo O’Higgins notificó 7
grados de temperatura mientras que en la base argentina Esperanza, los
termómetros marcaron 18,3 grados Celsius.

“La Antártica puede estar aislada del resto de los continentes por el Océano Austral, pero tiene impactos mundiales”, dijeron.

“Impulsa
la cinta transportadora oceánica global, un sistema constante de
circulación oceánica profunda que transfiere el calor oceánico alrededor
del planeta, y su capa de hielo derretida se suma al aumento global del
nivel del mar”.
¿Será que estamos comenzando a ver los efectos de la ola de calor antártica?

¿Qué sucede con la Antártica y el cambio climático?

El
director del Instituto Antártico Chileno (INACH), doctor Marcelo Leppe,
señaló que el reciente informe del IPCC anticipa algo que se
vislumbraba, ya que desde la ciencia antártica se vienen dando cuenta
hace un tiempo largo de los cambios que están ocurriendo y que están
convirtiendo a esta década como la más caliente de la historia en el
continente antártico.

Leppe
agregó que “la Antártica ya no se entiende como un mundo aislado,
porque tiene diferentes y relevantes teleconexiones con todo el planeta,
particularmente con nuestro país, el lugar más cercano al Continente
Blanco, y está condicionando varios aspectos de la vida cotidiana de los
chilenos y chilenas. La corriente de Humboldt que baña las costas de
Chile y determina la productividad primaria de nuestros océanos, así
como las corrientes atmosféricas y la instalación de anticiclones en el
norte de la península Antártica, todo ello define la vida antártica y la
vida de Chile continental sudamericano”.

Asimismo,
el científico que lidera la institución polar, apunta que se debe
trabajar para hacer entender a las personas que el cambio climático es
una realidad. “El cambio climático no es una especie de creencia, sino
que se trata de evidencia científica vasta que demuestra que la
temperatura del mundo está aumentando y que parte importante de este
aumento se debe a la actividad humana, como la liberación de gases de
efecto invernadero por la actividad indu
strial. Una problemática que no respeta fronteras, clase social ni credo”.

“El
estudio del cambio climático en la Antártica es algo vital para la
humanidad, pero también es de suma importancia para entender el futuro y
desarrollo de un país polar como Chile”, sentenció Marcelo Leppe.

2050: es la meta impuesta por el gobernador Jorge Flies para que Magallanes alcance la carbononeutralidad

Emergencia climática y medioambiental en Magallanes

El
gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies, declaró esta semana
Estado de Emergencia Climática y Medioambiental en toda la zona, a raíz
del informe del Grupo Intergubernamental de Expertos de Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático que informó que el calentamiento global
cambiará e
l planeta durante los próximos años.

Tras
esto, instó al Consejo Regional (CORE) a iniciar con urgencia un plan
de acción para lograr la carbononeutralidad al año 2050, haciendo
también un fuerte llamado a las empresas privadas a sumarse al plan para
incentivar estrategias, programas y planificaciones que representen
reducciones de gases de efecto invernadero y emisiones de CO2.

Magallanes laboratorio del Siglo XXI

Para el doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad Católica, Nibaldo Inestroza, es en estos momentos cuando hay que poner los ojos en Magallanes, viéndolo como un laboratorio natural por excelencia.

“Es
necesario acercar la ciencia a los lugares más extremos del territorio y
encontrar soluciones que mejoren la calidad de vida de las personas a
nivel local y nacional. Y si hay un lugar al que debemos entregarle la
atención en estos momentos es a la Región de Magallanes y la Antártica
Chilena, el laboratorio natural del siglo XXI para el mundo. Sin duda,
una ventaja comparativa con el resto de varios territorios a nivel
global”, explicó Inestroza, quien añadió que “si bien el foco de
atención, en materia de desarrollo tecnológico, está centrado
principalmente en las oportunidades que ofrece el hidrógeno verde, las
oportunidades de investigación que ofrece la vegetación magallánica
permitirá analizar y comprender fenómenos como el cambio climático, el
calentamiento global, entre otros temas de interés mundial”.

2 centímetros de nieve se han acumulado durante lo que va de invierno 2021 en Punta Arenas.

¿Sorpresivas rachas de viento?

Justo
en la jornada en que más se conversaba en los medios de comunicación
sobre los distintos impactos que tendrá el cambio climático en nuestro
país y en especial pensando en Magallanes, Punta Arenas vivió una de las
jornadas con más viento en lo que va de 2021.

Voladuras
de techumbre de altura, caídas de tendido eléctrico y árboles, además
de viviendas afectadas por la voladura de distintas infraestructura
fueron solo algunas de las imágenes que se observaron el jueves.

Para
Nicolás Butorovic, climatólogo del Instituto de la Patagonia, lo que se
vivió correspondía a un sistema frontal que ingresó a la región pero
que bajo ninguna circunstancia era una anomalía recordando además que
los años 2016 y 2017 se había vivido una situación parecida.

“Tuvimos
un sistema frontal de bajas presiones, proveniente del Mar de Drake,
que se instaló en Punta Arenas a partir de las 10 horas, que trajo
fuertes vientos, obteniendo su peak de 103 kilómetros a las 13.02,
medido en la ciudad. En el aeropuerto marcó 111 como racha máxima dos
minutos antes; son rachas instantáneas que duraron unos segundos. El
problema mayor fue que durante tres horas, entre las 11.30 y casi las 15
horas, el viento se mantuvo en un promedio de 100 kilómetros por hora, y
eso generó las caídas de árboles, cortes de energía y otras cosas, y
eso genera que se causen estos problemas, no la racha máxima, sino que
se mantenga. Es una situación normal. En estas fechas tuvimos un
temporal similar en los años 2016 y 2017”, expresó Butorovic.

Respecto
de los efectos del cambio climático que se pueden presentar en la
región, el climatólogo explicó que “el cambio climático se expresa en la
Región de Magallanes a través de las lluvias, cuando son extremas, como
el aluvión de 1990, el de 2012, fines de ese mismo año casi pasa lo
mismo. En 2017, Puerto Natales durante octubre tuvo tres días de lluvia,
acumulando 70 milímetros. En otros años hubo tormentas eléctricas en
abril.
Los
cambios también se advierten en el período invernal donde las
precipitaciones de nieve han descendido en los últimos 20 años”, afirma
Butorovic.

El
especialista recuerda que el último invierno con más nevadas fue en
2002, donde precipitaron 1 metro y 30 centímetros de nieve entre mayo y
agosto. En el invierno de 2018, las precipitaciones de nieve bordearon
los 30 centímetros.

Respecto del invierno en Punta Arenas durante
este año, Butorovic explicó que “el promedio normal, que tienen en la
estación Jorge Schythe, que funciona desde 1970, como el mes más frío
con 1.8, este julio tuvo 3.2, es decir la temperatura se escapó en un
grado y 4 décimas, lo que es alto, en cuanto a la lluvia casi se llegó a
los 9 milímetros, lo que no dejó de ser un alivio. En cuanto a la nieve
se tiene una ausencia de hace unos cinco años, este período lleva solo
dos centímetros”.

Finalmente
solo queda comenzar a trabajar en base a la conciencia de la humanidad,
ver que planeta, continente, país, región y ciudad queremos dejar para
nuestros hijos, y, en base a eso comenzar a realizar acciones acorde a
lo que requiere el planeta y nuestro ecosistema.

“Una alerta roja para la humanidad”

Así
es como el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres,
describe las conclusiones de un histórico informe de la ONU publicado
el lunes pasado sobre el cambio climático, el más completo hasta la fecha.

El
Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático* (IPCC,
por sus siglas en inglés) evaluó cómo el calentamiento global cambiará
el mundo en las próximas décadas tras examinar más de 14.000 artículos
científicos.

Según
los autores, las emisiones continuas de gases de efecto invernadero
podrían quebrar un límite clave de la temperatura global en poco más de
una década.

También creen que “no es posible descartar” una subida del nivel del mar que se acerque a los 2 metros a finales de este siglo.

Pero
hay una nueva esperanza de que los recortes profundos en las emisiones
puedan estabilizar el aumento de las temperaturas, agregan los expertos.

“Si
unimos fuerzas ahora, podemos evitar una catástrofe climática. Pero,
como deja claro el informe, no hay tiempo para demoras ni lugar para
excusas”, dijo Guterres.

Este
es el primero de una serie de estudios que el IPCC publicará en los
próximos meses sobre cambio climático – y la primera revisión importante
de esta amenaza medioambiental desde 2013.


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