El IPCC es una organización
intergubernamental de Naciones Unidas, cuya misión es proveer una opinión
objetiva y científica sobre los índices de CO2, su impacto y las opciones de
respuesta posibles.
El reporte que emitieron,
elaborado por más de 100 científicos, afirma que el alto consumo de carne
vacuna y productos lácteos, especialmente en los países de mayor ingreso, está
alimentando la crisis climática.
“No le estamos diciendo a la
gente que deje de comer carne. En algunos sitios no tienen otra opción. Pero es
obvio que estamos comiendo demasiada carne”, señaló a la BBC Pete Smith,
científico de la Universidad de Aberdeen en Escocia y uno de los autores del
informe.
Carne roja
El ganado libera metano, un
potente gas de invernadero, y la deforestación, por ejemplo en la Amazonia,
está vinculada en muchas ocasiones a la expansión de tierras para ganadería.
Según el mismo informe, el 58% de la emisión de gases invernaderos proviene de
los productos de animales.
Ante esto, el seremi del
Medio Ambiente, Eduardo Schiappacasse, declaró que “el impacto por persona
respecto de la emisión de dióxido de carbono (C02) en nuestra región es de 20,5
toneladas al año (promedio nacional de 6,1 toneladas al año de emisión), de
este total, 4,3 toneladas de CO2 proviene de la ganadería en la región (a
nivel nacional ese promedio no supera la tonelada de emisión), lo que indica
que nuestros niveles como región están bastante más arriba que la media
nacional”.