Todo un acontecimiento se generó en el Muelle Mardones de Punta Arenas tras la llegada del buque científico español, Sarmiento de Gamboa, cuya embarcación realizará su primer viaje a la Antártica desde la capital magallánica.
Ayer la tripulación encabezada por el capitán, Rafael García, abrió las puertas de la nave para que autoridades regionales conocieran las dependencias del moderno barco que navegará hacia el continente blanco.
Por su parte, el vicecónsul de España en Punta Arenas, Rodrigo Fernández, explicó el objetivo de esta importante expedición al decir que “el Sarmiento de Gamboa que es un buque de investigación oceanográfica, viene en apoyo al término de la construcción de la base antártica española Juan Carlos I, donde va a realizar dos recaladas en Punta Arenas, una que es esta y otra programada para Febrero, básicamente prestando apoyo a la gente que está trabajando llevando materiales para poder terminar la base este año o la próxima temporada. Es parte de la campaña antártica española, que exista cooperación gubernamental y hay colaboración tanto de la Fuerza Aérea como de la Armada chilena, en el sentido de traslado de materiales o de personal cuando se ellos lo requieran”.
Asimismo, el capitán de dicha embarcación, Rafael García, señaló que “hemos venido para el apoyo a base Antártica española Juan Carlos I, donde traemos material de apoyo y para lo que es el buque es la primera ocasión que lo hacemos. En este sentido, venimos a Chile donde vamos a participar de un proyecto antártico en que está todo el personal interesado para el desarrollo de esta operación. Esta campaña la realizaremos en el denominado verano antártico, desde diciembre hasta a fines de febrero y a partir de ahí nos darán una nueva misión que será la ampliación de esta área en la zona patagónica donde hay una logística en la navegación que se está llevando a cabo”.
Características técnicas
El buque científico posee diversas características técnicas, entre ellas, una nave amigable con el medio ambiente.
De este modo, el técnico de la Unidad de Tecnología Marina, perteneciente al Gobierno español, Miguel Ángel Ojeda, precisó que “aquí hay tres elementos que hacen que el buque sea especial, primero son las motorizaciones que tiene motores diesel-eléctricos, para hacerlo más silencioso y que no afecte el medio marino. Lo segundo, es que el buque cuenta con quillas retráctiles que son unos equipos que se pueden sumergir por debajo del caso del barco para poner instrumentación que no lleva uno a bordo normalmente y eso facilita muchísimo, porque no hay que sacar el barco fuera del agua para poner instrumentación que vaya atachada al barco. Como tercer punto, yo diría que tener el castillo de proa deja una cubierta de popa muy amplia con la que se puede trabajar en distintos escenarios en la investigación marina”.