El exintendente Jorge Flies se sumó ayer a las críticas que ha despertado la decisión del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de perseverar en la construcción del proyecto de vía elevada en el llamado “Cruce de la Muerte”.
“Nosotros como gobierno no priorizamos ese proyecto, de hecho no quedó en el Plan de Zonas Extremas porque nos parecía que la solución no era óptima y que lo ideal era buscar una solución más simple. Lamentablemente, la propuesta final es con una vía elevada y con un monto que es muy importante y el gobierno tiene que evaluar si en el contexto actual de la región, es el proyecto óptimo. Hay alternativas a la vía elevada y en ese contexto estoy de acuerdo con lo que ha planteado el Consejo Regional”.
– ¿Qué alternativas barajaron como Gobierno?
“Pedimos que buscaran otras alternativas. De hecho, las opciones eran ampliar la rotonda, semáforos y una vía elevada y justamente la vía elevada era la más cara y, por lo menos, nosotros no estábamos de acuerdo, tanto así que lo dejamos fuera del Plan de Zonas Extremas y nunca lo quisimos dejar pasar en obras públicas pidiendo una alternativa”.
– ¿Y a qué atribuye esta insistencia del MOP?
“Es una solución que le gusta especialmente a Obras Públicas. Es una decisión muy centralista que se tomó por profesionales en Santiago de la Dirección de Vialidad y acá ha sido muy potente la oposición de la comunidad, incluso en la última encuesta pública que se hizo y el rechazo planteado por el Consejo Regional. Lamentablemente, se ha insistido mucho en una solución que, si bien es viable técnicamente, probablemente, no es la mejor para la región. Es impresionante que esos 23 mil millones podrían ser el inicio del proyecto de circunvalación que es el otro ingreso a la región. Se ha insistido en el valor del Centro Antártico pero éste sería un uso mucho mejor de los recursos o bien convertir el hospital antiguo en centro cívico”.
MOP
Ayer, el seremi de Obras Públicas, Pablo Rendoll, recordó que la obra sí fue incluida en el convenio de programación entre el Ministerio de Obras Públicas y el Gobierno Regional firmado en 2014 por el anterior gobierno e insistió en que todos los estudios técnicos de la Dirección de Vialidad coincidieron en que no hay alternativas viables al problema vial representado por el acceso norte a Punta Arenas, pues las rotondas no han dado buenos resultados en el resto del país y ampliar la actual rotonda significaría intervenir el humedal, lo que es imposible.