Nuevamente y en menos de una semana, el Obispo Óscar Blanco Martinez encabezó una liturgia pública, ante las autoridades y fieles de la Iglesia Católica, pero en esta ocasión tuvo mayor relevancia ya que fue ante toda la comunidad.
En su alocución en honor a la Virgen del Carmen, el Monseñor de Magallanes comenzó agradeciendo a los vecinos asistentes a la actividad desarrollada en la Plaza de Armas, en donde declaró que ayer todo el país elevó una oración a Dios por la Patria, lo que se demuestra como un acto de amor.
Luego y consignando como referencia algunas declaraciones realizadas por el Padre San Alberto Hurtado que se refería a la Virgen María como alguien que no ejercía el poder sobre los otros, sino que ella influyó en los demás.
Posteriormente, oró por el país, realizando un llamado a los fieles a ser mejores personas.
“En este último domingo de septiembre, mes de la Patria somos invitados nuevamente a rezar de manera especial por Chile. A ti Señor seguimos levantando el alma de Chile porque de ti procede todo bien. Tenemos la experiencia, que cuando caminamos junto a ti nos va bien, cuando nos alejamos y nos centramos en nosotros mismos el camino se pone cuesta arriba. Hoy más que nunca necesitamos de tu gracia y tu amor Señor. De nada nos sirve nuevas constituciones, nuevas leyes, nuevas escuelas, nuevas universidades si no tenemos personas nuevas, personas con un corazón nuevo. Capaz de amar y ser amado”, afirmó.
Finalmente concluyó su mensaje esbozando declaraciones de San Agustín señalando que “nosotros somos el tiempo. Seamos mejores”,
De esta manera, la autoridad eclesiástica manifestó su plegaria pública reflexionando sobre la actualidad política y social en nuestro país.