Luego
de dos semanas en que los dirigentes del transporte y camioneros de Río
Gallegos, Magallanes y la isla de Tierra del Fuego, levantaran la voz
ante el inminente cobro de un peaje en Río Gallegos para los camioneros,
el municipio de esa ciudad dio marcha atrás a sus aspiraciones de
mejorar así su recaudación.
La
municipalidad de Río Gallegos ve por segunda oportunidad frustrado su
intento de incrementar su recaudación para mejorar los espacios públicos
de la ciudad, que ha retrocedido en todos sus aspectos. Es así que el
sábado, el intendente, Pablo Grasso, dio marcha atrás con la
implementación del inciso C del Artículo 75 de la Ordenanza 2419: “Tasa
por Servicios Varios – Comercialización de Mercadería por Transporte”.
Establece que “cada vez que un tractor camión haga uso y ocupación
transitoria de las calles, rutas y espacios públicos dentro del ejido
municipal” deberá pagar una cifra equivalente a $45 mil.
Esto se da luego de que las diversas organizaciones de camioneros anunciaran que si la medida
se llevara a cabo no cancelarían el peaje e incluso amenazaban con
paralizar la carretera de forma de que ningún vehículo pudiese pasar.
Según
lo indicado por Paulo Grasso, dirigente de Río Gallegos, la medida
finalmente se suspendió de cierta manera, agregando que “la suspensión
alcanza a los transportistas con destino final a Chile y Tierra del
Fuego, pero quienes finalicen su trayecto en esta ciudad deberán cumplir
con lo que manda la ordenanza 2419, es decir, que el control de cargas
será tributado. Asimismo, es necesario aclarar que quienes no declaren
el destino final de la mercadería pagarán los valores establecidos. Así
se busca desalentar la venta ambulante”.