Por 48 horas, las trabajadores del Ministerio del Deporte realizaron un paro de advertencia, ya que según indican, habrían graves incumplimientos en los acuerdos que las autoridades tomaron con la Asociación de Funcionarios. Es así que por lo anterior, los funcionarios de la Seremi del Deporte en Magallanes, se adhirieron a la movilización.
Algunas de las causas por las cuales los funcionarios decidieron ir a paro tiene que ver con las medidas pactadas que no han sido cumplidas y que tenían relación con mejoras sustanciales y urgentes de las condiciones laborales de los trabajadores del Mindep, según explicó la presidenta nacional de Asofumindep, Marcela Riveros.
“Las solicitudes que hicimos tanto al ministro como a la subsecretaria fueron bien claras y hubo ciertos compromisos que ellos hicieron con la Asociación y que ahora están desconociendo, como el respeto a la carrera funcionaria, el reconocimiento a las horas extraordinarias ya sea para pago o para tiempo compensatorio, los viáticos en las salidas a terreno, que avisaron ya no serán pagados, la resolución de teletrabajo que aún no se despeja y muchas otras que atentan contra los derechos y la dignidad de quienes trabajamos por el deporte en Chile”, indica la presidenta de Asofumindep.
Agregó que hay más situaciones que son de gravedad, como largos sumarios sin resolver, la negativa a solicitar presupuesto para mejoras salariales solicitadas hace mucho tiempo y contrataciones hechas “a dedo”.
La funcionaria dijo que “esto se hace a espaldas de trabajadores y trabajadoras. No han acogido lo indicado por el Servicio Civil sobre la participación de las asociaciones de funcionarios en los procesos de contratación, derivando esto en un festival de ingresos solo para el nivel central, con grados muy altos, lo que por un lado deja a las regiones sin dotación, por otro, imposibilita el aumento salarial y deja en indefensión e inseguridad a funcionarios que deben salir a terreno sin cometido y sin viático”, profundizó.
La movilización se realizó los días 6 y 7 de septiembre y consistió en un paro de “brazos caídos”, donde funcionarias a lo largo de todo Chile participarán sólo de jornadas de reflexión y capacitaciones.
Finalmente, durante esta jornada los funcionarios retomaron sus labores habituales.