Una caída acumulada del 18% en las precipitaciones
registradas en Magallanes, ha traído nuevas preocupaciones al sector agrícola.
Ayer, el jefe del Laboratorio Climático del Instituto de la
Patagonia, Nicolás Butorovic, advirtió que se perfila un nuevo escenario de
déficit hídrico que sumado al ya vivido el año pasado, podría ocasionar serios
problemas a la actividad agrícola y ganadera de la Región de Magallanes.
“A la fecha han caído, algo más de 70 milímetros lo que
representa una caída del 18% en relación con igual período del año pasado. El
problema es que, a contar de ahora, se inician meses que son cada vez más secos
como septiembre, octubre y noviembre”, indicó.
Lo peor, agregó, es que “cada día que pasa, el déficit de
lluvias se hará cada vez mayor, por lo que será más difícil revertir la
situación en los meses que quedan”.
Segundo año
El gran problema es que este nuevo déficit de agua potable
puede traer graves consecuencias, indicó Butorovic, pues “se trataría de una
segunda sequía consecutiva que estaría afectando al sector agrícola y ganadero
regional”.
Cabe recordar que el año pasado, la sequía provocó serios
problemas a los agricultores de la Región de Magallanes, luego que la sequía
afectara, especialmente, a los ganaderos de las provincias de Tierra del Fuego
y Última Esperanza, lo que llevó a muchos a solicitar la declaración de una
zona de catástrofe, iniciativa que, finalmente, no prosperó.
Pese a todo ello, el beneficio total de carne en Magallanes,
durante el mes de marzo subió un 2,8% en comparación con igual mes del año
pasado, lo que significó 2.873 cabezas de ganado adicionales.